RetrocesoA&ONº 203/9-III-2000SumarioMundoContinuar
¿A dónde se quiere llegar?
Ofrecemos los artículos de la Resolución del Parlamento Europeo sobre el respeto de los derechos humanos en la Unión Europea (1998-1999) (11350/1999 - C5-0265/1999-1999/2001INI), en el apartado relativo a Estilos de vida y formas de relación

55. Pide a los Estados miembros que garanticen a las familias monoparentales, a las parejas no casadas y a las parejas del mismo sexo la misma igualdad de derechos de las parejas y familias tradicionales, en particular, en materia de legislación fiscal, régimen patrimonial y derechos sociales.

56. Observa con satisfacción que en numerosísimos Estados miembros vige un creciente reconocimiento jurídico de la convivencia fuera del matrimonio, independientemente del sexo; solicita a los Estados miembros que todavía no lo han hecho que adecúen sus propias legislaciones para introducir la convivencia registrada entre personas del mismo sexo, reconociéndoles los mismos derechos y deberes previstos para la convivencia registrada entre hombres y mujeres; pide a los Estados que no lo hayan hecho todavía que modifiquen su propia legislación con el objetivo de reconocer legalmente la convivencia fuera del matrimonio independientemente del sexo; constata, por tanto, la necesidad de realizar rápidos progresos en el ámbito del reconocimiento recíproco de las diferentes formas de convivencia legal de carácter no conyugal y de los matrimonios entre personas del mismo sexo existentes en la Unión Europea.

57. Constata que los ciudadanos europeos continúan sufriendo, en particular en su vida personal y profesional, discriminaciones y prejuicios debidos a su orientación sexual; pide por tanto a los Estados miembros, así como a las instituciones europeas interesadas, que pongan urgentemente remedio a esta situación.

58. Deplora que en los Códigos penales de algunos Estados miembros estén todavía vigentes disposiciones discriminatorias sobre la edad del consentimiento del menor para tener relaciones homosexuales, así como otras discriminaciones, en particular, en el ejército, a pesar de que muchos organismos competentes sobre derechos humanos y este mismo Parlamento han condenado estas posiciones, y confirma su propia petición para abrogarlas.