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La editorial El acantilado acaba de publicar el libro de Stefan Stefan Zweig, escritor austriaco, vivió desde 1934 fuera de su país, primero en Gran Bretaña y, posteriormente, desde 1940, en Brasil. Allí, junto a su segunda esposa, se suicidó. Su obra literaria está profundamente influída por el psiconálisis freudiano. En 1943 publicó su libro autobiográfico, El mundo del ayer. Son muy conocidas sus trilogías de maestros de la literatura, del pensamiento, del arte, de la estética. Así nos encontramos con los tres El demonio, entendido como caos original del mundo, no ha sido capaz de ganar la última batalla. Combate desigual, que no de contrarios de idénticos pareceres. Porque y en estas fechas bien lo reflejamos la victoria final no la tiene ni la desesperación, ni el suicidio. La tiene la luz del hombre pleno, renacido en la gracia de la nueva creación. Se han acabado las tempestades, aunque nos guste el placer de la buena literatura. |
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Después de treinta años de estudio y de magisterio en Ciencias Económicas, Manuel Funes Robert nos presenta en la colección de Libros para el Debate, de la Escuela Superior de Gestión Comercial y Marketing (ESIC), La lucha de clases en el siglo XXI. Visión política de las crisis económicas de nuestro tiempo. Tres hombres, tres pensamientos que han marcado la realidad de las prácticas económicas de nuestra época: Adam El autor pretende, más allá de una visión integradora, reformular, en un orden distinto, el principio de la lucha de clases. Las dos clases históricas, como señala en la introducción del texto, están fundidas hoy en una nueva, que enfrenta a los grupos financieros con los políticos. El salario se convierte, de esta forma, en una renta de subsistencia de millares de personas, en tanto que el alto interés y la elevada presión tributaria sustituyen con ventaja al salario como instrumento de control. El análisis es correcto en muchos de sus procesos metodológicos. Ahora bien, las generalizaciones son injustas, incluso con los principios que se concluyen de una lógica bien desarrollada. Este interesante ensayo debe ser leído a la luz de la doctrina social de la Iglesia. Es preferible que, sustraído más que de la lucha de clases, por la lucha de frases, pensemos en un mundo sin lucha, gestionado por los principios subsidiarios del amor. J. F. S. |