RetrocesoA&ONº 208/13-IV-2000SumarioMundoContinuar
Aumenta el número de católicos, de vocaciones y de catequistas
El final de la crisis del post-
Concilio
Los católicos en el mundo aumentan en un número superior al del incremento demográfico de la
población del planeta. Lo revela la última edición del Anuario Estadístico de la Iglesia, una
publicación de la Santa Sede que constituye una especie de radiografía del catolicismo en números
Según este Anuario, cuyos datos están actualizados hasta el 1 de enero de 1999, el 17,4 % de los habitantes de la tierra es católico (algo más de mil millones). Casi la mitad de los bautizados en la Iglesia católica vive en el continente americano, especialmente en el centro y el sur. Le siguen Europa y, a gran distancia, África, Asia y Oceanía, continente este último donde la presencia de católicos es inferior al 1%. De 1978 a 1998 el número de católicos africanos y asiáticos ha aumentado imparablemente, mientras que en el viejo continente el decrecimiento es evidente.

Los seminarios del mundo registran un crecimiento muy fuerte en los últimos veinte años. En 1978 había 62.670 seminaristas mayores, religiosos y diocesanos; en 1998 eran ya 109.171. Este gran crecimiento de las vocaciones sacerdotales en territorios que hasta hace poco eran considerados de misión ha provocado que muchos religiosos sean sustituidos por clero local, y ahora regresen a sus países de origen a continuar con su labor misionera, la inmensa mayoría de ellos en Europa. El continente con más seminaristas, con diferencia, es América: en Sudamérica hay 20.326; en América Central y el Caribe, 10.306; y 5.439 en América del Norte. Le sigue Europa con 27.154, y Asia con 25.481 (India y Filipinas se han convertido en las grandes potencias vocacionales). Por último, África, con 19.654 (hace veinte años no tenía más que 5.636 seminaristas); y Oceanía, con 811.

La crisis de vocaciones a la vida religiosa también está siendo superada. En 1982, 8.958 hombres y 17.939 mujeres, en su inmensa mayoría jóvenes, entraron en los noviciados de las Congregaciones y Órdenes religiosas. Este número, en el año 1982, fue de 10.923 y 21.303, respectivamente.

Aumenta, a ritmo impensable hace 25 años, el número de los diáconos permanentes: 25.345 (antes del Concilio Vaticano II no había ninguno); laicos consagrados: 30.772; misioneros laicos: 56.421; y catequistas: 2.298.387. Si tenemos en cuenta todas las categorías dedicadas a tiempo completo a la evangelización, resulta que el 1,20 por mil son obispos; 109,58 por mil, sacerdotes; 6,86 por mil, diáconos permanentes; 15,66 por mil, religiosos no sacerdotes; 220,65 por mil, religiosas; 8,33 por mil, consagrados laicos; 15,28 por mil, misioneros laicos; y 622,44 por mil, catequistas. En total, el número de estos agentes pastorales es de 3.692.582. El crecimiento del número de catequistas es, sin duda, la gran novedad de los últimos años en la Iglesia.

A inicios de 1999, había en el mundo 4.500 obispos. La mayoría de ellos en Europa y América. Su crecimiento mayor se ha dado en África, con un 33%. El número de los sacerdotes supera los 404.626: 246 mil de ellos diocesanos y el resto religiosos. El número de los sacerdotes diocesanos ha aumentado en África, e Iberoamérica. En Europa y América del Norte, sin embargo, la crisis posterior al Concilio sigue ejerciendo su influencia, a causa del incremento del promedio de edad de los presbíteros.

Jesús Colina. Roma