RetrocesoA&ONº 208/13-IV-2000SumarioMundoContinuar
Regreso al sacerdocio
La crisis de las vocaciones al sacerdocio, grave en los años posteriores al Concilio, parece controlada, al menos por lo que se refiere a las vocaciones del clero diocesano, mientras que en el caso de las vocaciones para la vida consagrada se mantiene.

A esta conclusión llegó el cardenal Darío Castrillón, Prefecto de la Congregación para el Clero, al presentar la Carta de Juan Pablo II a los sacerdotes con motivo del Jueves Santo. En 1975, había 425.000, mientras que ahora son 406.000, un fuerte bajón que está siendo compensado. Entre 1997 y 1998 se registró un crecimiento de dos mil sacerdotes.

Entre 1964 y 1995 ha abandonado el sacerdocio el 1,14% del clero, pero el 20% de ellos (9.551) han sido readmitidos. Otros casos de readmisión están siendo examinados. En 1975 hubo 6.628 ordenaciones sacerdotales; en 1997, 8.921. Seminaristas: en 1975 había 60.142; en 1997, 108.000; y al año siguiente, 109.828.

La crisis de los religiosos persiste todavía, sin que sea fácil prever su desenlace. Más que de una recuperación de la vida consagrada tradicional cabe hablar de la vitalidad de la vida consagrada que pasa a través de los nuevos Institutos religiosos. También se debe tener en cuenta que algunas Órdenes y Congregaciones pueden desaparecer del todo; a decir verdad, para diversas instituciones antiguas el peligro existe realmente. Pero el Espíritu Santo no dejará que desaparezca la vida consagrada en su Iglesia.