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¿PAGAR POR ENTRAR EN LA CASA DE DIOS?
Dirijo esta carta a aquellos que se llaman cristianos y no se ofenden porque la Iglesia haga pagar por entrar en una catedral. Hace días estuve en Toledo, ciudad con mucha historia y encanto. Vi el Alcázar, museos e iglesias, y al llegar a la catedral nos obligaron a pagar 700 pesetas para poder entrar a este lugar de culto, como si fuera un simple centro turístico. Ante nuestras quejas, se nos dijo que a partir de las 16 h. la entrada era gratis, y nos esperamos. Cuando entramos, vimos que por toda la catedral circulaban grupos de turistas con el guía que les iba explicando a gran volumen para que todos pudieran oir la maravilla arquitectónica que tenían ante ellos; la gente desfilaba por los pasillos como si estuvieran en el Museo del Prado (sólo que la gente tiene más respeto por los cuadros que por Dios). Tenía que haber venido Jesús a echarnos a todos de allí igual que lo hizo en el Templo de Jerusalén con los vendedores. Y aunque se suponga que es normal que se cobre por entrar en una iglesia (al igual que lo hacen por entrar en un museo), me gustaría que no se aceptase así, sin más. Carolina Soto. Madrid |
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PEDRO ESTUVO ALLI. YO TAMBIEN
Yo también estuve allí. El testimonio de Jerónimo García, en el nº 207 de Alfa y Omega, me ha sobrecogido. Jamás había visto escrita (negro sobre blanco) una experiencia tan idéntica a la mía. Además de haber vivido lo que Jerónimo relata en los tres primeros párrafos, todo empieza a cobrar un sentido especial para mí cuando el Santo Padre habla en castellano: No tengáis miedo, id a anunciar el Evangelio. Estas palabras comienzan a dar una dimensión nueva a mi vida, ya que he podido experimentar que, como dice el canto, ...ved que Yo estoy con vosotros... Él siempre está con nosotros, para anunciar el Amor de Jesucristo a los hombres. Como pone de manifiesto Jerónimo, ni la familia, ni el trabajo, ni la peregrinación, ni nada tiene sentido sin Jesucristo, que también se ha fijado en un miserable como yo. Les ruego le hagan llegar este humilde testimonio para que contacte conmigo, si así lo desea. Simón Márquez. Andalucía GRACIAS POR DEFENDER LA VIDA La presente es para manifestarle el gozo de la asociación que presido por cómo se tratan en su semanario los temas relacionados con la vida humana (aborto, eutanasia, anticoncepción, defensa de la vida). Siempre están en la onda más progresista del humanismo cristiano, al servicio de la vida naciente o sufriente. Al servicio de la genuina familia cristiana. Queriendo al pecador pero rechazando el pecado y animando, como Nuestro Señor, a no faltar más a los derechos humanos más indispensables. Sepan que les seguimos cordialmente desde cualquier rincón de la Península. José María Simón Castellví CARTA A DON JAVIER URRA, DEFENSOR DEL MENOR Soy un chico de 16 años. Ha llegado a mis manos el folleto de orientación sexual, editado por el colectivo de Gays y Lesbianas en colaboración con usted. Comprenderá mi asombro al ver que se está repartiendo por los colegios de Madrid un folleto que sólo habla de homosexuales y lesbianas y, respetando la integridad de esas personas, tengo que objetar que no se puede tratar de imponer un estilo de vida contrario a la propia naturaleza humana. Siendo el segundo de los hermanos, me preocupa el tipo de educación que recibirán mis hermanos menores. ¿Es éste el tipo de orientación sexual que desearía para sus hijos? Me remito a una carta suya en Alfa y Omega (nº 207), en la que dice que, en las encuestas a los jóvenes españoles, la institución que le merece más confianza es la familia (padre y madre); ahora le pregunto: ¿Qué confianza en la familia se puede esperar en el futuro, por la educación sexual mal orientada? ¿No es la familia tradicional la célula básica de la sociedad? Por favor, ¡respétela! Invierta nuestro dinero en ayudar a las familias y no en destruirlas. Carlos María López. Madrid LA COLECTA DEL VIERNES SANTO Como Presidente de la Asociación Española de Amigos de Tierra Santa, creo oportuno recordar a los fieles cristianos cuál fue el origen y los fines de la colecta del Viernes Santo en favor de los Santos Lugares. La Custodia de Tierra Santa fue fundada por san Francisco de Asís con el envío del primer grupo de frailes en 1217. Clemente VI declaró, con una Bula, a los franciscanos de Tierra Santa representantes del mundo cristiano en los Santos Lugares. La colecta del Viernes Santo es la más antigua de la Cristiandad. San Pablo tomó la iniciativa de recaudar fondos para los santos de Jerusalén en las comunidades por él fundadas en Grecia, Macedonia y Asia Menor. Escribía a los romanos: Ahora salgo para Jerusalén para servir a los santos, pues Macedonia y Acaya han decidido hacer una colecta para los santos de Jerusalén que viven en la pobreza; y pide a los de Corinto un verdadero obsequio, y no una muestra de tacañería. Siguiendo esta tradición, los Papas han impulsado la colecta de Viernes Santo, invitando a todos los cristianos a mostrarse generosos con la comunidad cristiana de Tierra Santa. No hay que olvidar que estos cristianos son los sucesores directos de aquellos santos de Jerusalén, los primeros en acoger el mensaje evangélico. Han conservado la fe apostólica durante dos mil años, soportando todo tipo de vejaciones. Hoy la Iglesia en Jerusalén necesita la ayuda de su hermana en Occidente, para mantener los 74 lugares evangélicos que recuerdan las raíces de nuestra fe y para acoger a los peregrinos que acuden de todo el mundo. Es impresionante refiere el padre Ignacio Peña la lista de organizaciones cristianas que prestan servicios sociales en Jerusalén y alrededores, a cristianos y sobre todo a musulmanes: instituciones hospitalarias, once clínicas y dispensarios cristianos dedicados a discapacitados; once hogares para mayores y doce casas de acogida para niños con problemas. Estas organizaciones prestan ayuda gratuita o semigratuita. La Iglesia de Tierra Santa practica las Obras de Misericordia: visita a los presos, cuida a los enfermos, da de beber a los sedientos, alimenta a los hambrientos, viste al desnudo, acoge a los sin techo y entierra a los muertos. Sólo me queda pedir a los cristianos españoles que sean generosos en la colecta del Viernes Santo. Luis Mª de Campos Setién |