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A la espera de la publicación definitiva de las conclusiones del Congreso, en la jornada de clausura se ofrecieron algunas reflexiones de lo que habían supuesto estos intensos días de pensamiento sobre la causa de la vida.El acto con el que se comunica la vida es sagrado, señala el comunicado final. La vida humana, por su origen divino, es inviolable desde el comienzo de la existencia hasta su fin natural. Familia y vida se hayan íntimamente unidas. La diferenciación sexual entre hombre y mujer fue querida por Dios. El matrimonio es la institución natural en que se transmite la vida. La crisis actual del matrimonio y de la familia se encuentra entre las causas fundamentales del ambiente de hostilidad a la vida que se percibe en nuestros días. La separación de vida sexual y de transmisión de la vida deforma el sentido de la vida sexual y de la diferencia de sexos, oscurece la imagen de Dios. El embrión es, desde el primer momento, persona humana y debe ser tratado como persona. No sólo ha de ser respetado, sino amado como Cristo lo ama, con un amor que durará por toda la eternidad. El aborto es la injusticia más grande en cuanto que se ejercita contra el ser humano más inocente y más indefenso. La legalización del aborto abre la puerta a la eliminación del anciano o del enfermo. |
| La eutanasia es gravemnente ilícita. Incluso cuando es pedida por un paciente, constituye una inmoral colaboración directa al suicidio. Queremos reclaca el texto conclusivo ayudar a los enfermos a vencer la tentación de la desesperanza.
La ley natural es un válido punto de referencia para el diálogo social sobre la defensa de la vida. Hacemos una llamada de atención a los políticos y legisladores en la protección y promoción de los valores fundamentales, y en especial el de la vida. Es importante detener la tendencia a imponer desde instancias internacionales, como obligatorio, un tipo de legislación contraria a la familia y a la vida. Deben preverse leyes que prohiban experiencias inadmisibles como la utilización de embriones humanos para fines experimentales, comerciales o terapéuticos, la reducción embrionaria, el eugenismo prenatal o la clonación de seres humanos. Hemos visto, con especial simpatía, la celebración del "Día del Niño por Nacer" en toda Europa, y se sugiere que se celebre el 25 de marzo, día de la Encarnación del Hijo de Dios. Debemos destacar, en el ámbito de la política y del Derecho, las intervenciones del ex-Presidente de Argentina, Carlos Menem; del ex-Presidente de Colombia, Belisario Betancourt; del diputado granadino Andrés Ollero y del Presidente del Movimiento italiano por la Vida, Carlo Casini. La reflexión teológica estuvo presente con las ponencias del cardenal López Trujillo, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia; del cardenal arzobispo de Glasgow, Thomas Joseph Winnig; y del arzobispo de Granada, monseñor Antonio Cañizares. Actuó de moderador del Congreso, en sus jornadas finales, monseñor Francisco Gil Hellín, Secretario del Consejo Pontificio para la Familia. La preocupación, a nivel internacional, por la defensa de la vida fue abordada por el Nuncio Apostólico observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, monseñor Renato Rafael Martino. En su Conferencia, titulada La Santa sede y Cairo+5, señaló que cuando los delegados comenzaron sus negociaciones en consultas informales, que tuvieron lugar durante el mes de noviembre, el documento, a primera vista, parecía prometedor, ya que satisfacía importantes objetivos tales como la protección de las mujeres contra la violencia y la discriminación, y formulaba una llamada a los Gobiernos a tener en cuenta el valor económico de su invalorable trabajo. Después de las negociaciones formales en el Comité Preparatorio de "Pekín+5", los países occidentales, incluyendo Europa y Estados Unidos, más un grupo disidente de países del G77, atacaron a fondo, pugnando por el aborto y oponiéndose a la familia. Al hacer esto, han causado un real daño. Al final de su intervención, monseñor Martino insistió en que todas las veces que la Santa Sede y la mayoría de los delegados del G77 formularon llamamientos para apoyar la institución de la familia, incluyendo el papel de la mujer en la familia, los Estados, anteriormente citados, pidieron la eliminación de esta terminología. José Francisco Serrano |