RetrocesoA&ONº 210/27-III-2000SumarioEspañaContinuar
Trabajo también para los
excluidos
Hay parados y parados dentro de los parados, los desempleados a los que nadie quiere contratar y que, en España, suman hasta 750.000 personas: los parados de larga duración, algunas minorías nacionales, los toxicómanos, las personas sin techo, los antiguos reclusos... Desde hace algunos años funcionan en España empresas de inserción laboral, que buscan terminar con la exclusión y el aislamiento social de la persona a través de su inserción en el mundo laboral. A ellas dedica Cáritas un número doble de su revista Documentación social, casi 420 páginas en las que escriben algunos de los más reputados especialistas en la materia en España.

Se trata —escribe en la presentación el director de la revista, Francisco Salinas— de analizar el presente, conocer la realidad socioeconómica y, a partir de ahí, contribuir a la construcción, sobre una base sólida, del futuro de las empresas de inserción. Y de empezar, para ello, por contribuir a la clarificación de conceptos, por superar el estado actual en que ni siquiera existe un consenso sobre lo que estas empresas son y pretenden.

La intencionalidad de involucrar al sector público en la integración socio-laboral de los más desfavorecidos queda también patente a lo largo de estas páginas. Dice el editorial: En los últimos años se han creado políticas de incentivos a la concentración empresarial de los colectivos con mayores dificultades, tratando de compensar el handicap que sufrían. Sin embargo, estas políticas han resultado limitadas en sus logros debido a que no establecen discriminaciones positivas y no resultan instrumentos adecuados para compensar déficits estructurales de gran calado.