RetrocesoA&ONº 237/7-XII-2000SumarioDesde la feContinuar
Con ojos ...de mujer
Educar
Tras una intensa temporada de trabajo dedicada a la organización del II Congreso Católicos y Vida pública: Educar para una nueva sociedad, escribo estas líneas de noche, cansada, al término de una larga y complicada jornada de trabajo y después de conseguir dormir a mi niño. A estas horas no consigo recordar las teorías de grandes catedráticos, ni ilustres pensadores. A estas horas me viene a la mente, pura y simplemente, la figura de mi madre, su ejemplo. Sí, de mi madre, de mi padre, de mis hermanos: de mi casa. Porque es en casa donde se enseña lo más importante: a amar. El niño que recibe amor crece tranquilo, seguro, sin complejos ni envidias; aprende a darlo. La falta de hogar es el gran problema de la cultura moderna. Es el origen de muchos de los problemas psicológicos y espirituales que aparecen en los jóvenes; problemas que les marcan para toda la vida.

El desarraigo del hombre moderno propicia la pérdida del sentido del hogar, y la ruptura de los vínculos provoca el desarrollo de un hombre masificado. La tarea esencial de la educación actual es recobrar el cobijamiento y reconquistar el hogar; porque el hombre sin raíces, sin vínculos sólidos, no tiene estabilidad psicológica. ¿Quieres aprender a educar? Crea hogar.

Carla Díez de Rivera