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El Jubileo de los Reyes

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Muy entrañable y muy cordial: así han calificado los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, su encuentro en el Vaticano con el Papa Juan Pablo II, con ocasión de la rápida visita que hicieron expresamente para ganar el Jubileo y saludar al Santo Padre. Hablaron con él durante 20 minutos y, además de las cuestiones de tipo personal y familiar, comentaron el dolor que produce la persistente ceguera del terrorismo de ETA, el problema de la paz en Oriente Medio, y la necesidad de que la Unión Europea no sea sólo comercial y de intereses económicos.
El Santo Padre obsequió al Rey con las medallas de su pontificado, y a la Reina con un rosario. Los Reyes ofrecieron al Papa un medallón con la efigie de Carlos V, y el libro de la magna exposición en Toledo sobre el emperador español. Los Reyes fueron acogidos con aplausos al postrarse de rodillas ante la Puerta Santa, y con aclamaciones, por parte de los peregrinos españoles, que ven con agrado cómo los Reyes de España manifiestan con sencillez, pero sin complejos, la dimensión pública de la fe que profesan. En la homilía de la Misa de acción de gracias, celebrada en la capilla del Palacio Real, por deseo expreso del Rey, en el 25 aniversario de la proclamación de don Juan Carlos I como Rey de España, el arzobispo castrense, monseñor José Manuel Estepa, dijo ante la Familia Real: Vuestra Majestad ha conservado la fe católica, en la que vivieron y murieron vuestros mayores, convencidos ellos de que la fe en Dios y en Jesucristo era un tesoro preciado para sus vidas, y que les enraizaba en el alma y en el sentimiento de la inmensa mayoría del pueblo español. Días después, el Santo Padre recibía a la Infanta doña Elena y a su esposo e hijos y a un séquito de 19 personas, que participaron en la Misa celebrada por el Papa en su capilla privada, y luego ganaron el Jubileo del Año Santo |