RetrocesoA&ONš 238/14-XII-2000SumarioCriteriosContinuar
No al aborto
Se anuncia la comercialización de la llamada píldora del día siguiente. Los obispos de la Subcomisión de Familia y Vida, por encargo de la Asamblea Plenaria del Episcopado español, manifiestan:

- La llamada "píldora del día siguiente" es un preparado cuyas altas dosis de hormonas trastornan el delicado equilibrio hormonal necesario para que la mucosa uterina acoja al embrión eventualmente concebido. Si ha habido una concepción, el embrión no logra implantarse en el endometrio modificado por el fármaco. El resultado es la expulsión y la pérdida del embrión.

- La píldora del día después es, por tanto, una "auténtica técnica abortiva" y no simplemente anticonceptiva. Desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre..., la genética moderna otorga una preciosa confirmación. Desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será: una persona, un individuo con sus características bien determinadas. Una vez más hemos de afirmar que "la vida humana ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables". Y como ya señalamos a propósito de la RU-486, "el aborto con píldora es también un crimen", pues se trata de la eliminación de un ser humano inocente.

- La difusión, prescripción y uso de la "píldora del día siguiente" son prácticas moralmente reprobables, por tratarse de un aborto provocado. De ello son también responsables todos aquellos que cooperan con tal procedimiento. Si se lleva a efecto su comercialización, exhortamos a todos los profesionales de la Medicina y de la Farmacia a ejercer su derecho de objeción de conciencia.

- Exhortamos a promover una verdadera educación afectivo-sexual que ayude a los adolescentes y jóvenes a vivir la sexualidad de forma responsable. Es tiempo de que nuestra sociedad, más allá de las propagandas engañosas del sexo libre y del "sexo seguro", empiece a hablar y a educar en el "sexo responsable", al igual que pedimos a los jóvenes responsabilidad en la bebida, en las drogas y en el tráfico rodado.

Está en juego la dignidad del hombre y la misma vida humana.