|
|
|
El terrorista, herido y apresado, sigue siendo terrorista.Sobre todo, si se le sigue instigando para que sea lo que es y se le quita la esperanza de ser lo que debería ser. A este propósito es muy ilustrativo lo que dice san Agustín: cuando un lobo se acerca al rebaño, ansioso de entrar en el aprisco y devorar a las ovejas, si, por estar en vela los pastores y ladrar los perros, no puede realizar sus intentos y se marcha sin matar a oveja alguna, no por eso cambia su feroz condición: es lobo cuando viene y es lobo cuando se va.
Si estuviéramos fomentando un clima cultural del bienestar y el progreso utilitario a toda costa, aceptando medios no siempre justificables, por subestimar valores éticos fundamentales, se puede llegar a la conclusión de que es moral todo lo que contribuye a lograr esos fines. En un progreso que se justifica éticamente por sí mismo, sería más difícil cambiar las mentes ganadas para el nacionalismo radical en la aceptación del odio y de los medios violentos para conseguir sus propios fines. Horkheimer, que con Adorno es tenido como la cabeza rectora de la teoría crítica de la Escuela de Francfort, afirma: Partiendo del punto de vista del positivismo, no se puede llegar a una política moral. Visto bajo el aspecto meramente científico, el odio no es peor que que el amor a pesar de todas las diferencias socio-fundacionales (...) ¿Cómo puede fundamentarse con exactitud el que no deba odiar si ello me produce placer? El remedio para el terrorismo organizado es elEstado de Derecho con sus tres poderes funcionando en armonía sobre las bases éticas que fundamentan el mismo derecho y, por consiguiente, en el cumplimiento de los deberes de todos los ciudadanos y con el valor fundamental de la vida al fondo, que es indivisible: desde su concepción hasta el fin de la existencia temporal. Hay que sanar la mente humana. Para ello se requiere un gran consenso educativo en colaboración responsable y eficaz de la familia, la escuela, las comunidades religiosas y culturales, los medios de comunicación social, etc. El Acta constitutiva de la UNESCO (1945) dice con razón: Es en las mentes de los hombres donde se originan las guerras; es, por tanto, en ellas donde se deben erigir los baluartes de la paz. Es muy amplio el rearme moral que necesita nuestra sociedad. + José Delicado |