RetrocesoA&ONº 239/21-XII-2000SumarioDesde la feContinuar

Libros
EL ORO DE GÓNGORA

Título: Luis de Góngora. Obras completas
Autor: F. X. Nguyen van Thuan
Editorial: Ciudad Nueva

Pocas editoriales hay en nuestro panorama cultural tan beneméritas como la Biblioteca Castro, a la hora de dar a conocer al gran público el ingente tesoro de nuestros clásicos. Esta Biblioteca alcanza su libro número 100 y, para celebrarlo, era difícil encontrar un modo mejor que la edición de las obras completas de don Luis de Góngora. El oro de Góngora llega así al lector en dos interesantísimos y muy cuidados volúmenes: el primero recoge poemas de autoría segura, y poemas de autenticidad probable de nuestro cordobés universal. El segundo, recoge su teatro: Las firmezas de Isabela; El doctor Carlino; y Comedia Venatoria; y también su Epistolario.

Precede a los dos volúmenes una espléndida introducción a cargo de Antonio Carreira, quien, con el Presidente del Patronato de la Fundación José Antonio de Castro, don Juan Manuel Urgoiti, con el Secretario del Patronato, don Santiago Rodríguez Ballester, y con el académico don Domingo Ynduráin, son los auténticos pilares básicos de esta magnífica Biblioteca.

Sería una osadía demasiado llamativa descubrir a estas alturas la egregia figura literaria de Góngora. Baste recordar que es una de las cumbres máximas de nuestro Siglo de Oro, y que su mero nombre constituye ya la mejor garantía y el más eficaz reclamo.

M.A.V.

DOS BUENOS ENSAYOS

Título: Manuel Azaña y La guerra de 1936
Autor: Federico Suárez
Editorial: Rialp

Dos por el precio de uno... Azaña y la guerra de 1936, un par de ensayos con los que Federico Suárez ha construido su nuevo libro. Dos buenos ensayos de uno de los grandes de nuestra Historia contemporánea. Se pregunta el autor en el preámbulo de este libro por lo que pasaría con el prestigio de un físico que afirmara por escrito que la velocidad de la luz es de diez kilómetros por hora.... El asunto es que en Física se exponen datos y hechos, y como entre historiadores, a veces, la interpretaciones se han impuesto a la narración de hechos, algunos de mis colegas, si está bien visto, tiene mercado y conviene... han llegado a sostener, con un entusiasmo fuera de lo común, que la luz no discurre a tan alta velocidad de diez kilómetros por hora, porque en realidad la luz camina a la pata coja.

Y a la pata coja que más calienta ha llevado más de uno la Historia por la Segunda República y la Guerra Civil. Así tantos, que, sin haber leído uno solo de los discursos de Azaña, estarían dispuestos a defender que don Manuel es el símbolo de la virtud democrática de la política como ética. Todo un estadista, que dicen otros; o El estadista, al que se refiere la derecha acomplejada. Porque cuanto más de derechas se haya sido y menos republicano, Azaña gana enteros en su juicio.

Pues ni demonio —por cierto, la mala fama de Azaña viene de la República, no del franquismo—, ni ángel. Estadista, desde luego, tampoco. Eso es lo que se deduce de la espléndida semblanza biográfica que Federico Suárez traza de Azaña en este libro. Y tras la páginas dedicadas a Azaña, las dedicadas a la Guerra Civil, no muchas, pero claras y sin estridencias para decir qué fue, cómo interpretar lo de Cruzada o cómo valorar la Carta colectiva de los obispos. Y, ahora, a ver cómo se le lleva la contraria a todo un historiador como Federico Suárez, que desde hace muchos años no escribe con la pluma... Escribió siempre con los hechos y de hechos. A Federico Suárez se le conocía como el especialista del reinado de Fernando VII, pues bienvenida sea la imparcialidad de los hechos al turbulento siglo XX español.

Javier Paredes