|
|
Perdón

|
En cuanto ha podido, ETA ha vuelto a asesinar. Ha matado a don Francisco Cano Consuegra, concejal del PP en la localidad catalana de Villadecavalls. En cuanto ha podido, ETA ha vuelto a sembrar cada cual da lo que tiene odio, terror, desesperanza, violencia: todo lo contrario de lo que la Navidad significa. El cardenal Rouco, con sus obispos auxiliares, y también el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal, al expresar su pésame más sincero, en nombre de toda la Iglesia española, a la familia de la víctima y encomendar a Dios su eterno descanso, han condenado y deplorado este nuevo atentado vil y execrable, y han recordado que toda acción terrorista está al margen de Dios, y en oposición frontal a su Amor y a su Ley. Es una gravísima inmoralidad y no admite cobertura ideológica alguna.
En vísperas de la celebración cristiana de esta Navidad del 2000, que será trágicamente inolvidable para la familia del señor Ruiz Casado, alguien tiene que pedir perdón a su viuda, doña Encarnación, a sus hijas Laura y Noelia, de 14 y 19 años, a su madre, que ha hecho una pregunta lacerante: ¿Quién tiene la culpa de esto? Y todos tendremos que empezar a exigir y a hacer algo más que manifestarnos en silencio y decir las palabras de siempre |