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La gran mayoría de los españoles, el 82 por ciento, se declaran pertenecientes a la religión católica. Sin embargo, para bastantes de ellos, esta pertenencia tiene un carácter puramente simbólico, pues sólo el 46 por ciento dicen creer en un Dios personal clave de la teología cristiana y sólo el 35 por ciento reconocen una asistencia regular a la iglesia, dice el reciente informe España 2000, entre el localismo y la globalidad, tercera aplicación de la Encuesta Europea de Valores 1999-2000, realizada por la Fundación Santa María. Los datos son, incluso, menores en el caso de los jóvenes. Sólo el 12 por ciento declara asistir a misa los domingos. Es decir, casi el 90 por ciento de los jóvenes españoles no van a la iglesia. El Evangelio es el gran mensaje declara a Alfa y Omega don Juan González-Anleo, Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Pontificia de Salamanca y coordinador del capítulo sobre religión de dicho informe. No hay otro mensaje en la historia de la Humanidad que se pueda comparar en belleza, profundidad y trascendencia. Pero no llega a los jóvenes. Los datos lo demuestran. Varias son las causas. |
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Cuando se habla de Iglesia, la sociedad sigue pensando sólo en la jerarquía y en el clero asegura el profesor González-Anleo. Es una idea que viene de siglos y no es fácil de cambiar. Además, la Iglesia es una de las instituciones que gozan de una menor confianza a causa de los estereotipos que pesan sobre ella. En la sociedad, los estereotipos, prejuicios o clichés tienen una vida muy larga. Cambia la realidad, pero no cambia el cliché. Hoy en día, la Iglesia española es más limpia, transparente, seria y evangélica que lo ha sido en muchos años e incluso siglos. Merecería un juicio muy diferente de los católicos, pero todavía no lo tiene. Según los autores del informe, las cifras demuestran la importante caída de la práctica religiosa en España, pero no así el descenso de la religiosidad de los españoles.
No se puede hablar de crisis de fe afirma, rotundo, Víctor Cortizo, secretario de Juventud de la Conferencia Episcopal Española. A pesar del ambiente social y de la influencia de los medios de comunicación que destacan valores totalmente diferentes a los del Evangelio, se está despertando una gran sed de trascendencia, de Dios. No es crisis, sino un reto pastoral y de adaptación a los nuevos signos de los tiempos. El problema sería si desapareciera la sed de trascendencia, búsqueda de respuestas, inquietudes, y éstas son cada vez mayores. Las cifras son frías. No así las palabras de Juan Pablo II a los 100.000 jóvenes españoles en el Jubileo en Roma. Jóvenes cristianos que son ciudadanos y viven en medio de la sociedad. Quizá, protagonistas de una interesante teoría: Según mis estudios, está apareciendo, todavía de forma minoritaria, un nuevo tipo de católicos, una "minoría activa" dice don Juan González Anleo, aprovechando la idea del sociólogo y psicólogo italiano Moscovici sobre las minorías activas: aquellas que en una sociedad, en un grupo no porque tengan el poder económico, político o cultural, sino por la fuerza de sus creencias y de sus convicciones, son capaces de cambiar a los demás. Observo en las últimas encuestas cómo se está apuntando una minoría católica diferente. Habrá que comprobarlo en los próximos años. Un grupo de católicos que, aunque reducido, puede convertirse en una minoría activa que influya en la sociedad, no porque tenga el poder, sino porque es la depositaria de los valores cristianos. El 12 por ciento de los jóvenes se ha declarado practicante; en el futuro, estos jóvenes serán el núcleo central de la sociedad. Aunque sólo sean un 10, 12, 15 por ciento, si realmente son esa minoría activa, que influye en la sociedad porque viven de una forma muy diferente al resto, en cuanto viven de acuerdo con el Evangelio, esa minoría puede hacer un papel fundamental en la evolución de la sociedad española. Vosotros, los jóvenes, sois la esperanza de la Iglesia, ha dicho el Papa Juan Pablo II en repetidas ocasiones. Quizá, también, para la Iglesia española. Inés Vélez |