Teología para un nuevo milenio
Si de preguntas actuales hablamos, no debemos olvidar la que formuló Tertuliano, y que Juan Pablo II recoje en la encíclica Fides etratio: ¿Qué tienen en común Atenas y Jerusalén? ¿La Academia y la Iglesia?
La teología fundamental arranca del testimonio de la confianza en la razón y del testimonio inevitable de la salvación revelada, a partir de la construcción de un sistema funcional-hermenéutico y apologético-misionero. La teología fundamental es hoy más necesaria que nunca, en un mundo que agota sus propias preguntas en la ciénaga de la indiferencia y en el desequilibrio que supone la infidelidad a la propia naturaleza humana y a la llamada de la revelación divina.
La editorial Desclée de Brouwer ha tenido el acierto de publicar las actas de uno de los últimos encuentros de los profesores de Teología fundamental de España y Portugal. El título del libro, Teología fundamental. Temas y propuestas para el nuevo milenio, sintetiza la propuesta de las cerca de mil páginas de este volumen.
No se trata de desarrollar una forma concreta de concebir la teología fundamental. Existe un acuerdo implícito en plantear una serie de cuestiones relevantes, más allá de escuelas o de corrientes de opinión de la ciencia teológica. Para algunos autores, la denominada epistemología teológica debiera ser la esencia de la teología fundamental, mientras que, para otros, lo decisivo es el análisis de la razones del creer. Incluso existe alguna propuesta científica de explorar, en connivencia con otras disciplinas, el núcleo de la revelación en Cristo como fundamento de esta teología.
Siempre es arriesgado hablar de nombres. Pero el amplio abanico de los autores de este volumen hace imprescindible resaltar las contribuciones de los jesuitas Juan Antonio Martínez Camino, José Joaquín Alemany y Javier Quinzá; la de los dominicos Martín Gelabert y Luis Lago; o la de los sacerdotes Salvador Pié-Ninot, José Luis Illanes y César Izquierdo, éste último coordinador general del texto, además e la del hoy obispo de Ávila, monseñor Adolfo González Montes.
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Lo cristiano
La categoría acontecimiento es fundamental para entender la metodología de Dios en la Historia, en las claves de la economía de la salvación.
Una vez más, Ediciones Encuentro nos ofrece un texto básico, fundante, de lo que significa la más granada reflexión teológica, y por buena teología, espiritual, de nuestros tiempos. Crear huellas en la historia del mundo tiene tres autores de lujo: Luigi Giussani, Stefano Alberto y Javier Prades. El primero de ellos, Luigi Giussani, fundador del movimiento Comunión y Liberación, introduce al lector con una presentación clarividente, su intervención en el encuentro del Santo Padre con los movimientos eclesiales de mayo de 1998.
El libro, según sus autores, tiene como contenido una experiencia que se propone a los hombres de nuestro tiempo que buscan, aunque sea de forma confusa, las huellas de un camino para poder vivir con una esperanza razonable en este tiempo trágico y bello. Y el acontecimiento cristiano es precisamente la respuesta que todos esperan, aunque muchos se muestran contrarios a ella.
En la presentación de la edición italiana, realizada hace unos meses en Roma, monseñor Sepe, secretario general del Gran Jubileo del Año 2000, afirmó su deseo de que este libro, con esta espiritualidad, con esta teología, pueda ser una huella que nos enseñe a peregrinar, a través de la Puerta Santa, en la Iglesia del tercer milenio que nos llega. Y el cardenal Schönborn, arzobispo de Viena, ha señalado, refiriéndose a este libro, que es un bello testimonio de las huellas que una amistad ha dejado ya en muchas personas. Después de tantos años, permanece todavía en la historia la frescura e incluso la madurez de la amistad porque permanece una mirada sorprendente del amigo que un día preguntó a dos jóvenes que le seguían: -¿Qué buscáis? -¿Dónde moras? -Venid y veréis.
Hoy será presentado este libro en el colegio Cardenal Spínola a las 20,20h., e intervendrán Alfonso Coronel de Palma y Javier Prades.
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