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Desde hace ahora ya más de tres años, el Arzobispado de Madrid cuenta con una página web en Internet (http://www.archimadrid.es) en la que se han ido incrementando los distintos servicios pastorales que, en su gran parte, han surgido gracias a las indicaciones y sugerencias de los usuarios.
Entre los apartados de la web (cerca de 1.000 Mb en contenidos) existe uno denominado asesoramiento espiritual. Este servicio surgió como sugerencia del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, que es uno de los patrocinadores (junto con el CELAM-Conferencia Episcopal Latinoamericana) de la RIIAL (Red Informática de la Iglesia en América Latina), para poder responder a la gran demanda de cientos de usuarios que planteaban todo tipo de preguntas acerca de la Iglesia en general, o bien sus propias dudas de fe, inquietudes de acercamiento a Dios, situaciones vocacionales, etc. El servicio del asesoramiento espiritual le fue encomendado al Arzobispado de Madrid hace más de un año (aunque recientemente los medios de comunicación han dado la noticia como una novedad). Como en todos los contenidos de la página web del Arzobispado, se trata de prestar un auténtico servicio a la Iglesia, a los creyentes y a los hombres y mujeres de buena voluntad que a través de la Red encuentren a la Iglesia, a sus pastores y al magisterio más cercano y asequible. Se trata, por tanto, de un medio de evangelización, no de un sustituto de sacramentos, ni de otro tipo de presencias que la rica vida de la Iglesia, a través de la liturgia, por ejemplo, ofrece con su presencia directa, personal o comunitaria. De la misma manera que existen medios escritos o audiovisuales que los cristianos aprovechan para su propia vida como creyentes, u otros emplean para acercarse a la Iglesia, estas nuevas tecnologías ofrecen la oportunidad de tener un contacto más con la vida de la Iglesia. En este sentido aparece el asesoramiento espiritual. No es un sustituto del sacramento de la reconciliación, ni una dirección espiritual (cuestiones éstas que entran en otra dimensión mucho más personal y directa, propiamente sacramental). Sí es, en cambio, una oportunidad orientadora para aquellos que por la distancia, los recursos, el tiempo, etc. quieran conocer, consultar o cuestionar algo más acerca de su propia vida o de la Iglesia. De hecho, el asesor espiritual, que es un sacerdote, suele recomendar a los que utilizan su consultoría que acudan, en último término, a un sacerdote cercano, a una institución o a una persona que les aconsejará más adecuadamente, porque la relación personal es siempre insustituible. |
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Entre los datos recogidos en los últimos meses, destaca el incremento en la utilización de este servicio... El promedio semanal de mensajes recibidos está alrededor de treinta, y tiende a aumentar. Hay que destacar que muchos de los que comienzan mantienen, a lo largo de los meses, una correspondencia habitual con el asesor.
Los tipos de preguntas habituales suelen ser desde discernimientos vocacionales, a crisis de vocación, matrimoniales, consultas concretas de catequesis, información sobre sectas, información sobre aborto, moral, etc. Por supuesto que una de las garantías es la confidencialidad. Siempre se mantiene el anonimato del que solicita información, incluso cuando se trata de una cuestión específica que necesita de una consulta más especializada. Aunque aún es una realidad pequeña, sí que es prometedora. A todos los usuarios de la página web del Arzobispado de Madrid hay que agradecer su confianza en este medio (cerca de quince mil visitas diarias). Lo importante es que, con sencillez y con una gran dosis de humildad, se pueda transmitir a todas las gentes el mensaje de la Iglesia que quiere llevar el Evangelio a todos los rincones del mundo, sobre todo en este Año Jubilar en que el Santo Padre vuelve a pedirnos que abramos las puertas a Cristo. Juan Pedro Ortuño |