RetrocesoA&ONº 196/20-I-2000SumarioDesde la feContinuar
La verdadera política
Yo lo que quise que fuera la Asociación era una fuerza política católica; que es distinto de un partido político. Ni siquiera que estuviese adherida a algún partido (pausa). Es que, ¿sabe usted?, se habla muy mal de la política. Y está bien que se hable mal de la mala política, pero no de la buena. Debe haber una fuerza y unos hombres unidos, dispuestos a defender las ideas buenas, y a la Iglesia, de sus contrarios. ¡La política... la política...sí, sí! Que vengan cuatro pillos y, sin fuerza de ninguna clase, se apoderen de todo, hagan lo que quieran, perviertan al pueblo... porque las personas buenas y de responsabilidad se han dedicado a decir, que ¡la política es mala!...

(Ángel Ayala, en una entrevista a Venancio Luis Agudo, publicada en Ya, 21-VII-1957)