RetrocesoA&ONº 196/20-I-2000SumarioEspañaContinuar
23 de enero, Jornada de la Infancia Misionera
Los niños, pequeños grandes
colaboradores de la misión
Los niños, misioneros del tercer milenio ha sido el lema elegido por las Obras Misionales
Pontificias para el Día de la Infancia Misionera, que se celebrará, en España, el próximo
domingo, 23 de enero. Don José Luis Irízar Artiach, Director nacional de las Obras
Misionales Pontificias, y Monserrat Vilaseca, secretaria de Infancia Misionera en España,
presentaron, la pasada semana, la campaña para esta Jornada, en rueda de prensa

Carlos Forbin Janson, fundó, en 1843, cuando era obispo de Nancy, en Francia, la Campaña de la Infancia Misionera.

La Infancia Misionera mantiene en pie 15.050 escuelas maternales, 38.700 escuelas primarias, 12.710 escuelas medias, 2.100 hospitales, 6.900 dispensarios y 2.800 orfanatos. El pasado año la Infancia Misionera recaudó en todo el mundo 2.500 millones de pesetas, de los cuales 369.093.673 pesetas, en España.

Monseñor Irízar explicó el lema de este año con estas palabras: La evangelización del mundo en este milenio que comienza depende de los niños. La tarea de la Infancia Misionera es descubrir a todos los niños del mundo que, desde el día de su bautizo, son misioneros de sus hermanitos pequeños que viven en otros países y no conocen a Jesús. Está presente en 107 países, y hoy 20 millones de niños de los países del sur se benefician de esta Obra.

Cuando el Papa se reunió, el pasado día 2, en la Jornada dedicada a los niños en el Jubileo del año 2000, con esos miles de niños venidos de todo el mundo, declaró su gran preocupación por aquellos niños que sufren. Hay miles de niños esclavos, miles de niños que llevan armas, que se convierten en soldados, miles de niños que pasan hambre; miles de niños que no tienen la formación necesaria para presentarse en la vida con un trabajo de eficacia, y miles de niños enfermos, unos de hambre, otros de enfermedades contagiosas, otros del SIDA.

En el mundo hay miles de niños que sufren: Cada día mueren en el mundo 35.000 niños de hambre; más de 130 millones de niños, el 20% de la población infantil en edad escolar, no pueden ir a la escuela; cada recién nacido en los países de desarrollo viene al mundo con una deuda media de 417 dólares —unas 67.000 pesetas— que marcará su vida de pobreza; según la ILO (International Labour Organization), hay 90 millones de niños entre 11 y 15 años que viven en la calle; 250 millones de niños de entre 5 y 14 años trabajan en el mundo.

La tarea de la Infancia Misionera —concluyó monseñor Irízar— es hacer descubrir a todos los niños que desde el día de su bautizo son misioneros y a la vez que los niños se sientan solidarios con todos estos niños que en el mundo están pasando las múltiples necesidades que os he apuntado. España tiene 30.000 misioneros trabajando en el mundo que necesitan relevo: los niños de hoy que serán los misioneros del futuro.

Monserrat Vilaseca, secretaria de la Infancia Misionera en España, explicó que la Obra de la Infancia Misionera es la única que hay en España en que los protagonistas son los niños: los niños son los que se acercan a otros niños del tercer mundo con sus oraciones, sus compromisos, y muchas veces con sus ahorros. Esta obra es formar y educar a los niños desde pequeños para que se sientan misioneros. Las familias, párrocos, catequistas y animadores son los que nos ayudan a llevar a cabo esta obras. El Papa siempre dice a los niños: «Vosotros sois mis pequeños grandes colaboradores de la misión». Y no exagera el Santo Padre, no son palabras para complacer a los niños. En Cuba, por ejemplo, son ellos quienes llevan a sus padres y a otros niños a la Iglesia: llaman a las puertas e invitan a la gente. Ponen en ello el alma, el cuerpo y el corazón, según cuenta Oscar Galcerán Díaz, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en ese país. Ellos hablan entre sí en la escuela, jugando con otros niños y los invitan a participar en esta obra, creando un nuevo ambiente cristiano y misionero.

La Jornada Mundial se celebra en España el 23 de enero pero no es la única jornada en que los niños hacen actividades, es una culminación de todo el trabajo que se ha realizado durante el año. La celebración de la Jornada empieza con la campaña de Sembradores de estrellas: cuando los niños salen a la calle antes de Navidad repartiendo estrellas, como signo de la alegría por el nacimiento de Jesús. Durante el año se hacen marchas misioneras, campamentos misioneros… diferentes actividades. No se les pide gran cosa —afirma Montserrat Vilaseca— son cosas sencillas para que ellos nos ayuden en esta tarea.

La Secretaría Nacional de la Infancia Misionera trabaja para coordinar las 76 oficinas que hay en toda España. Ellos están en contacto con las parroquias y colegios de cada diócesis para ayudar en ese trabajo. Como noticia —afirma Montserrat—, hay que decir que antes nos resultaba mucho más difícil entrar en colegios públicos. Cada día tenemos menos niños: hemos bajado mucho en número, pero tengo que decir que tenemos unos niños abiertos a cualquier información, a cualquier cosa que les expliques. Muchas veces, cuando va un misionero al colegio, se quedan boquiabiertos, y quieren recibir la revista (ofrecemos la revista «Gesto» que, con una tirada de 400.000 ejemplares, se edita en España desde hace 23 años, para niños de 6 años hasta 14, y «Supergesto», para los adolescentes).

Coro Marín