RetrocesoA&ONº 196/20-I-2000SumarioIglesia en MadridContinuar
Funeral por don Jesús Cubillo
Cuando un sacerdote se muere, también muere un poco la parroquia y la diócesis. Y con él, también resucita un poco toda la comunidad eclesial. Éstas fueron palabras de monseñor Eugenio Romero Pose, obispo auxiliar de Madrid, en el funeral y entierro por el sacerdote Jesús Cubillo Palacios, que tuvo lugar el pasado miércoles 12 de enero, ya cerrado nuestro número anterior. Monseñor Romero Pose, refiriéndose al sacerdote fallecido, afirmó que a quien mira a los sencillos —como dice Jesús en su oración al Padre—, le es más fácil escuchar y vivir la Palabra de Dios. Hizo una reflexión sobre las semillas sembradas por el sacerdote fallecido al impartir los Sacramentos, y dio gracias al Padre por la existencia de Jesús Cubillo y por lo que Dios ha repartido por medio de sus manos, sus palabras, sus gestos y acciones, y su corazón. Concelebraron el Vicario de la zona, el arcipreste de Aluche y más de veinte sacerdotes.

El cuerpo sin vida de Jesús Cubillo fue encontrado el pasado día 10, en su vivienda de la parroquia madrileña de Santo Domingo de Guzmán de Aluche. Según un comunicado emitido por el Instituto Anatómico Forense, el sacerdote falleció por causas naturales, debido a un infarto. Jesús Cubillo fue un sacerdote muy querido por todos sus fieles. Todos coinciden en reconocer su entrega pastoral, su sensibilidad social y su cercanía a los más marginados.