RetrocesoA&ONº 196/20-I-2000SumarioUsted tiene la palabraContinuar
Libros de interés
La imagen de la comunidad educativa como una imago mundi nos sirve para comprender la relevante misión de la enseñanza religiosa en nuestro sistema educativo. La educación no se mueve sólo en el plano de las corrientes de pensamiento en boga, más o menos aplicadas con acierto por los técnicos de los Ministerios competentes. En el sistema educativo nos jugamos el futuro del hombre, del hombre contemporáneo, de nuestras esperanzas. La Comisión Episcopal de Enseñanza, de la Conferencia Episcopal Española, presenta, en la editorial PPC, las actas del I Congreso Nacional de profesores de Religión, recientemente celebrado en la capital de España con el título La enseñanza de la Religión, una propuesta de vida. Un volumen que se articula en cuatro partes: ponencias, comunicaciones, experiencias y la transcripción de las intervencioens en la mesa redonda.

Son páginas cargadas de interés y de actualidad, de entre las que hay que destacar la ponencia del arzobispo de Granada, monseñor Antonio Cañizares, y la del profesor de la Universidad Ramón Llull, Francesc Torralba Roselló.


Que nadie diga que no estamos avisados. El ensayo de Javier Echeverría, Los señores del aire: Telépolis y el Tercer Entorno, editado por Destino, nos catapulta hacia un futuro no muy lejano, más cercano de lo que nosotros pensamos. Las nuevas tecnologías de la información están dando paso a entorno en el que se configura la humanidad nueva, diferente del espacio natural y del urbano: el denominado Tercer Entorno, por qué no con reminiscencias del tercer hombre en demasiada novedad acumulativa. Para una comprensión global de su contenido necesita de los anteriores: Telépolis y Cosmopolitas domésticos. Aunque por sí mismo sea significativo de una hipótesis que, argumentalmente, está bien planteada y demostrada. Sólo que debemos tener en cuenta el aparente optimismo comptiano que rezuman algunas de sus páginas a la hora de encuadrar, en su justo término, estas interesantes reflexiones.

J. F. S.