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Su talla de santo lo pone, con originalidad, entre los grandes fundadores de institutos religiosos en la Iglesia. Brilla por muchos aspectos: inicia una verdadera escuela de nueva y atrayente espiritualidad apostólica; promueve una devoción especial a María, Auxiliadora de los cristianos y Madre de la Iglesia; da testimonio de un leal y valiente sentido eclesial, demostrado en delicadas mediaciones en las entonces difíciles relaciones entre la Iglesia y el Estado; es apóstol realista y práctico, abierto a las aportaciones de los nuevos descubrimientos; es organizador celoso de misiones, con sensibilidad verdaderamente católica; es, de modo conspicuo, ejemplo de un amor de predilección a los jóvenes, en particular a los más necesitados, para bien de la Iglesia y de la sociedad; es maestro de una eficaz y genial praxis pedagógica, legada cual don preciado que hay que custodiar y desarrollar.Juan Pablo II Don Bosco tiene de verdad el carácter de gran fundador, simultáneamente idealista y realista: sabe atreverse a todo, pero también emplear la prudencia, sin buscar nada para sí mismo; no alborotador, y mucho menos aún promotor desordenado de empresas, sino constructor de realidades sólidas. Daniel-Rops |
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Entre las cosas más grandes, entre las cosas que yo llamaría geniales, entre las cosas admirables de la vida de don Bosco, hallamos ésta: supo concordar, con antelación, italianidad y catolicidad; tuvo la previsión de comprender y realizar la paz que debe existir entre el alma de un católico y el alma de un ciudadano.
Cardenal Juan Bta. Montini (Pablo VI) Hay hombres suscitados por Dios en los momentos elegidos por Él, que cruzan por el cielo de la Historia cabalmente como los grandes meteoros recorren a veces el cielo. Tales hombres precisamente como los meteoros, a veces bellísimos y a veces terroríficos son de dos categorías: los hay que pasan sembrando pavor y los hay que pasan haciendo el bien. Don Bosco pertenece a la segunda, a los que la Providencia suscita como colosos de grandeza benéfica para todo el mundo. Pío XI De don Bosco hablan de modo siempre eficaz y ejemplar sus discípulos por medio de empresas que, desde hace varias generaciones, van dejando huella indeleble. Mediante su apostolado extienden con eficacia singular su modo de vivir cristianamente, su caridad, su ser y estar con el pueblo. De don Bosco hablan todos los continentes. Flaminio Piccoli Voy a deciros lo que pienso de don Bosco. Siempre he creído que se hizo santo por haber alimentado de Dios su vida y la nuestra. Estaba lleno de espíritu de Dios. Igual que una madre se alimenta para después nutrir a su hijo, así don Bosco se alimentó de Dios para poder nutrirnos de Dios también a nosotros. Cuando conocimos al santo y tuvimos la gracia de crecer a su lado, oir su palabra y vivir su vida, sacamos de aquel contacto algo que no es terreno algo que no es humano, sino divino. Beato Luis Orione |