RetrocesoA&ONº 197/27-I-2000SumarioEspañaContinuar
Obras y gestos concretos
El Jubileo de Cáritas
Cáritas Diocesana, inmersa en las celebraciones del Año Jubilar, quiere vivir este tiempo desde su compromiso al servicio de los pobres. Así lo señala Pablo González, Delegado diocesano de Cáritas-Madrid quien, pese a prestar ese servicio hace poco más de un año, conoce ya al detalle todos los frentes en los que los voluntarios y trabajadores de Cáritas

se mueven. Con él nos hemos entrevistado para conocer de primera mano los gestos con los que Cáritas-Madrid quiere hacer presente en su trabajo diario la gracia del Jubileo

Cuál es esa nueva posibilidad que entronca directamente con el ser y con el quehacer de Cáritas, y que marca una novedad en la tradición de los Jubileos?

En este Jubileo, para ganar la indulgencia plenaria, junto a las tres condiciones habituales (confesar, comulgar y rezar por el Papa), se establece una novedad: yendo a visitar por un tiempo conveniente a los hermanos necesitados o con dificultades (enfermos, encarcelados, ancianos solos, minusválidos…), como haciendo una peregrinación a Cristo presente en ellos. Quien peregrina hacia los hermanos necesitados para ofrecerles ayuda fraterna, guardando las condiciones normales sacramentales, recibe la perdonanza jubilar. Esta medida pastoral puede contribuir a identificarnos todavía más durante este Jubileo con el ser y la misión de la Iglesia, con el ser y el quehacer de Cáritas.

El pasado 24 de diciembre, el cardenal Rouco Varela bendijo la primera piedra de una nueva residencia para mayores, de Cáritas-Madrid. ¿Qué relación existe entre este acto y el Año Jubilar?

La elección del 24 de diciembre, víspera del inicio oficial del Año Jubilar, y la presencia del señor cardenal al frente del acto, responden a un mismo deseo: por una parte, destacar, mediante actuaciones concretas, el compromiso de la Iglesia diocesana en favor de los más necesitados; y, por otra parte, llamar la atención y sensibilizar a toda la comunidad diocesana de Madrid sobre la importancia de vivir plenamente este Año Jubilar haciendo realidad, mediante actuaciones concretas, nuestro compromiso cristiano. Con este mismo ánimo de ver a Cristo presente en nuestros hermanos más necesitados se emprenden y realizan todas las actuaciones de Cáritas. Y lo mismo ocurre con esa residencia, cuya construcción nos permitirá ofrecer 70 plazas a mayores asistidos, dando prioridad, de acuerdo con los criterios habituales de Cáritas, a aquellas personas que carecen de recursos económicos suficientes, o de cualquier tipo de apoyo familiar.

En las propuestas pastorales de nuestra Iglesia diocesana para este Año Jubilar, se concede una especial importancia a los gestos. ¿Qué signos concretos va a realizar Cáritas diocesana de Madrid con ocasión del Jubileo, a favor de los pobres?

En primer lugar, la construcción de una casa diocesana para los más pobres, para los que no tienen techo ni hogar, en la que se acoja a quienes viven en la calle, para ayudarlos a salir de ella. Hemos de cuidar la acogida y, descubriendo cómo viven, acompañarlos a reencontrarse consigo mismos recorriendo un proceso de inserción. Toda la comunidad diocesana debe sensibilizarse ante las necesidades y problemas de nuestros hermanos tirados en las aceras de nuestras calles, y poner los medios a nuestro alcance para que puedan vivir con dignidad, poniendo en marcha el Programa Sal de la calle que, junto al cobijo necesario para no estar tirados y muertos de frío, establece recursos psicológicos, así como planes de formación, capacitación laboral y búsqueda de empleo. Además, unidos a la Delegación diocesana de migraciones, vamos a tratar de atender y apoyar a los inmigrantes que vienen a vivir entre nosotros. En estos momentos es necesario proceder con discernimiento en esta materia tan delicada y compleja. Desde hace años, Cáritas diocesana trata de estar ceca de las personas con problemas de drogadicción y/o SIDA. Para ellos, la institución cuenta con un centro de día, una casa de acogida y varios pisos de inserción. También algunos sacerdotes de nuestra diócesis llevan años trabajando y viviendo con muchachos con problemas de drogas. La problemática de estos chavales está en un cambio constante y, tanto Cáritas como estos sacerdotes, tratan de dar respuesta a sus necesidades adaptándose a cada momento.

En el curso pasado surge APOMAR (Apoyo a Poblados Marginales), que se hace presente en los poblados de las Vicarías IV, V y VI. Este año se amplía su actuación a la Vicaría VIII y se incrementa el número de proyectos: se interviene en la formación de adultos, alfabetización de mujeres, apoyo escolar, ocio y tiempo libre, proyectos de familia… Además, APOMAR está en constante diálogo con la Administración para evitar desahucios y derribos injustos.

Y, por último, Cáritas va a seguir apoyando la Campaña por la condonación de la deuda externa que, en colaboración con otras tres instituciones de Iglesia (Manos Unidas, Justicia y Paz y Confer), se puso en marcha hace ya dos años.

Alfa y Omega