RetrocesoA&ONº 197/27-I-2000SumarioIglesia en MadridContinuar
José Luis Prieto Revenga, nuevo Presidente del Consejo diocesano de Laicos
La integración de los movimientos
eclesiales, asignatura pendiente

El pasado jueves, día 20 de enero, se reunió el pleno del Consejo Diocesano de Laicos,
bajo la presidencia de José Luis Prieto Revenga. Entre los acuerdos tomados figura
el de establecer un objetivo común para todos los miembros que componen el Consejo,
de acuerdo con las acciones que proponga el cardenal arzobispo para el Año Jubilar.
El recién elegido presidente explica a Alfa y Omega
su proyecto al frente de este organismo diocesano

Quizá sea necesario que nos recuerde qué es un Consejo Diocesano de Laicos y cuáles son sus funciones

El Consejo Diocesano de Laicos es un órgano, de carácter autónomo dentro de la diócesis, que depende de nuestro cardenal arzobispo, que en este caso tiene delegada su presidencia en uno de sus obispos auxiliares, y que tiene por objetivo reunir el pensamiento, las intenciones, deseos y necesidades de los laicos, con el fin de hacérselos llegar a nuestro arzobispo. Otra de sus funciones es ser órgano consultivo del propio cardenal cuando le interese conocer algún aspecto relacionado con la vida del laicado, o hacer llegar cualquier aspecto de su pensamiento a un ámbito en donde los laicos tengan auténtica presencia.

¿Cómo se organiza, en la práctica, este Consejo?

Hay una Asamblea General que se reúne una o dos veces al año en donde participan los representantes tanto de los Movimientos como de las Vicarías territoriales. Estos Movimientos, como son muchos, están agrupados por carismas, actividades pastorales o apostólicas en doce grupos. Estos grupos tienen un representante, que junto con el presidente, secretario y tesorero y los dos vicepresidentes del Consejo, forman lo que llamamos el Pleno del Consejo de Laicos, que se reúne mensualmente. Respecto a los de las Vicarías territoriales, según nuestros estatutos, a cada Vicaría le corresponde un miembro en el Consejo.

¿Cuáles han sido los temas abordados en las últimas Asambleas Generales?

Un encargo que se nos pidió hace años fue el de un estudio sobre los Consejos de Pastoral de las parroquias. Se hizo un trabajo en el que se especificaba y se describía cómo debía ser un Consejo de Pastoral de una parroquia. Otro de los trabajos ha sido el presentar propuestas al señor cardenal de cara a la publicación de los objetivos pastorales del Jubileo.

¿Cómo es la salud del laicado en nuestra Iglesia en Madrid?

El Consejo Diocesano de Laicos es un gran desconocido, incluso dentro de los propios Movimientos y en algunas Vicarías. Los cristianos de a pie no saben lo que es el Consejo Diocesano de Laicos. En todas las reuniones, desde que soy presidente, repito a los representantes: Tenéis que darnos a conocer a vuestras parroquias, a vuestros movimientos. Ésa será la manera de que cuando salgamos a la palestra, la gente sepa de lo que estamos hablando. Yo tengo verdadera inquietud por promover la presencia del laico en todas las actividades que no sean puramente internas de la Iglesia, propias del clero o de personas consagradas. Éste es el reto de la nueva Junta.

¿Podría especificar algún objetivo más concreto?

Mi propuesta es llegar a constituir una comisión de Medios de Comunicación, con objeto de estar al tanto no sólo de lo que se dice en los medios de comunicación, sino también para decir nosotros en los medios de comunicación. Porque tenemos órganos de expresión en la diócesis, como puede ser Alfa y Omega, o las funciones de la Delegación de Medios, que son un eficaz instrumento de evangelización. Lo que busco es que sea el laico de a pie el que participe en esa actividad o acción, frente a fuerzas u organismos, o intenciones adversas a nuestra fe. Otro objetivo es la preparación al matrimonio de los novios. Estoy convencido de que parte del número de fracasos matrimoniales se da, entre otras causas, porque los novios no van suficientemente preparados al matrimonio. Si se consiguiese una auténtica preparación al matrimonio, tendrían menos riesgos de fracasar.

Hay un aspecto de la vida de los seglares en la Iglesia que es la floración de los denominados nuevos Movimientos apostólicos. ¿A qué grado de integración se ha llegado entre el Consejo Diocesano de Laicos y estos Movimientos?

Ésa es una asignatura que tenemos pendiente.Lo que sí empezamos a notar es que cuando se les plantea algún problema importante, como es el caso de la Ley de despenalización del aborto o la del cuarto supuesto, acuden al Consejo de Laicos a pedir colaboración, dado que nosotros tenemos contacto con un gran número de pequeños Movimientos. Detecto, además, que extremismos que existían en esos Movimientos van limándose, lo que nos hace aproximarnos más. Es una asignatura pendiente que quiero retomar, porque hablando se entiende la gente.

José Francisco Serrano