RetrocesoA&ONº 197/27-I-2000SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS AL DIRECTOR
Película premiada

Manuela es enfermera y tiene un hijo de 17 años, que muere en accidente. La inconsolable Manuela (el padre no aparece) toma un taxi y se va, de noche, a una zona marginal de contratación prostibularia, a ver qué pasa. Y, por casualidad, contempla la lucha entre una de éstas busconas con su cliente que quiere acuchillarla y la salva, resultando —qué casualidad— que la salvada es La Agrado, un travesti antiguo/a conocido/a de Manuela, antes de casarse ésta con un camionero, Esteban, que —mira por dónde— decidió hacerse trevesti con el nombre de Lola y abandonarla encinta. ¿Se me sigue? Fané y descangallada como quedó La Agrado, no podía trabajar y se va con Manuela a un centro de acogida donde es cariñosamente arropada por una monjita, Rosa, que se desvive por ambas. Pero Rosa ha de irse a El Salvador, a causa de la guerrilla, aunque finalmente no va porque ¡está embarazada de tres meses! ¿De quién? De Lola, el ex de Manuela, que, además del niño, le regala también el SIDA. Rosa muere al dar a luz, haciéndose cargo del niño (Estebitan), Manuela. Al final el niño se cura milagrosamente del SIDA y La Agrado exlcama:¡Lo que he rezado yo!

Lector, esta película está recibiendo altos premios. Su título:Todo sobre mi madre. ¿Será que usted y yo somos raros? No, lo que sucede es esto:Comamos excremento, diez mil moscas no pueden estar equivocadas.

Miguel Soto Pardo

Una respuesta

Estas líneas van dirigidas especialmente al estudiante de 3º de Sociología que el pasado 16 de diciembre escribió una carta titulada en busca de una respuesta.

Me he animado a escribirte porque pienso que tu caso no es, desgraciadamente, el único, pero también, porque tu actitud ante el problema es decidida y sincera. Dices que te rebelas ante esa explicación de crisis con la que algunos resuelven la cuestión que planteas, pero que, por otra parte, no sabes qué nos pasa y qué se puede hacer. Reivindicas lo que es la lógica aspiración de un católico: vivir una vida cristiana plena que sea verdadero reflejo de la vida de Nuestro Señor, pero te das cuenta de que no ha de ser por ello necesariamente una vida de vocaciones especiales (ser sacerdote o monja), sino un día a día en cada cosa ordinaria que hacemos. Finalmente te interrogas sobre lo que cabe esperar de las parroquias y lo que la parroquia espera de ti, y pides de todos opinión y respuesta.

Pues bien, ahí va la mía. Imagínate que puedes trasladarte en el tiempo y llegas hasta la época de Nuestro Señor. ¿Se puede creer que muriera en la cruz únicamente para que fuésemos a Misa los domingos, ayudásemos a los pobres, diésemos catequesis y fuésemos buenas personas? Yo, desde luego, creo que no.Dios quiere nuestra felicidad aquí en la tierra y después en el cielo. La Iglesia necesita de nosotros, sus miembros, ahora más que nunca, talento y acierto para saber dar respuesta a tantos cristianos que, como tú, no saben bien qué pueden hacer. Esto es una labor de todo cristiano, sea cura o laico. Comprendo bien la dificultad de estas cuestiones, pero tengo la suerte de trabajar en ellas. Por eso, he pensado que podía compartir mi trabajo contigo. Apunta mi nombre y un correo electrónico y… hablaremos (cne@telprof.es).

Manuel Jesús Bejarano González

Los hijos de los divorciados

Apartir de la despenalización del adulterio y la aprobación de la ley del divorcio, muchos matrimonios se lanzaron cándidamente a la ruptura, la separación y el divorcio; o sea, que tiraron cada uno por un lado; como si eso solucionara algo, como si fuera un asunto de progreso y bienestar. Pero pronto se dan cuenta de que han errado, que les ha surgido el gran problema que supone para los hijos ver que entre sus padres no hay amor, y es que los hijos necesitan para su formación el ejemplo y la educación de los padres: tanto del padre, como de la madre y de los abuelos. Y en lugar de eso, ven que los padres se pelean entre ellos, y además se pelean porque los dos se quieren llevar a los hijos y para ello a veces les malmeten y les dicen que el otro cónyuge era muy malo; y otro tanto suele pasar con los abuelos. Y los pobres hijos sufren lo indecible y se quedan marcados y dañados para toda la vida. En fin, creo que el mejor divorcio, la mejor separación es la que no se hace, y en eso debieran poner su empeño tanto los padres y abuelos como el Gobierno.

Pedro Galindo Sanz

Investigación y sabiduría

Copio literalmente de Aceprensa:La fecundación in vitro deja miles de embriones «sobrantes» con los que nadie sabe qué hacer. En varios países —Francia y España entre ellos— las leyes de reproducción asistida ni siquiera especifican el destino que se debe dar a esos «huérfanos«.La existencia de tantos embriones sin padres lleva a que se plantee la posibilidad de aprovecharlos para la investigación —lo que implica destruirlos—, cosa que no se habría admitido directamente.

¿No sería el magno proyecto Genoma Humano el camino a seguir por los investigadores y doctores para curar enfermedades que aquejan a los humanos y para iluminar a los intelectuales de hoy, en medio de las tinieblas que envuelven nuestro tiempo?

Joaquín Rodríguez García


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