RetrocesoA&ONº 198/3-II-2000SumarioTestimonioContinuar
Adevida:Un servicio eficaz y gratuito
«En 1999 salvamos 589 vidas»
Han pasado 18 años y aún resuenan aquellas palabras del Papa en la plaza de Lima de Madrid: ¡Nadie puede legitimar la muerte de un inocente…! Sin embargo, en el mismo mundo civilizado que lucha por la abolición de la pena de muerte, se sigue consumando el aborto, el asesinato del ser más inocente, al que ni siquiera se da opción a defenderse. Algunos políticos y buena parte de la población pasa olímpicamente sobre un tema, no ya moral, sino simplemente ético y hasta logístico en una nación como España, con el índice de natalidad más bajo conocido y con una protección familiar decadente.

En Madrid, desde 1979, funciona Adevida, asociación sin ánimo de lucro cuyo único fin es ayudar a la mujer que se encuentra sola ante su maternidad, sin una mano que le ayude. En su sede social de Campomanes 10 he preguntado a su presidenta, María Teresa Segura de Tafur, por su tarea en la que asesoras reciben y acogen a las madres gestantes; y un equipo médico (pediatras, psiquiatras) y otro de abogados, más los socios con su aportación económica, colaboran de manera absolutamente gratuita.

¿Dependen de alguien?

Únicamente de Dios y de su divina Providencia.

¿Cuentan con subvenciones?

El Ayuntamiento de Madrid nos ayuda con tres millones y medio de pesetas, y la Dirección de Asuntos Sociales con cuatro. La mayoría de recursos proceden de donaciones, casi todas anónimas, aunque el dinero entregado a la Asociación en Defensa de la Vida desgrava fiscalmente. También recibimos ayuda material: alimentos para las madres que esperan un niño y ropa infantil. Nos ayudan Cruz Roja, Operación Kilo, las Cáritas de algunas parroquias, el Banco de Alimentos, la Orden de Malta, algunos colegios como el Loreto…

¿Practican algún credo religioso?

Los integrantes de Adevida somos católicos. Sin Dios, no valdríamos nada. Pero la organización es aconfesional. A nuestra puerta llaman y son acogidas mahometanas, protestantes, sintoistas, jansenistas… y esa puerta siempre está abierta sin mirar credo, color, culpabilidad o inocencia. Sólo nos importa salvar a una criatura y ayudar a su madre para que sepa ocuparse de su hijo que va a nacer. Si una madre, por desesperada que esté, se siente ayudada, es capaz de recibir al hijo. Si se siente sola, puede caer en la tentación de eliminarlo.

¿Cuál es el perfil de la mujer que acude?

Una mayoría de solteras, hispanoamericanas y marroquíes. Siempre por falta de medios y que quieren abortar. Muchas acuden creyendo que aquí se practica la planificación familiar. Aunque en algunos casos falle, la mayoría de las veces, al sentirse ayudadas, deciden dar a luz a su hijo. Este año nos fallaron dos que decidieron abortar, y que luego han acudido a Adevida para que el psiquiatra las atienda y alivie el remordimiento que sobreviene después de matar al hijo que llevaban en sus entrañas.En Japón existe un cementerio de abortados:es el cementerio más visitado y siempre está cubierto de flores. En general, aunque lleguen buscando ayuda para abortar, cuando se les deja ver El grito silencioso, la película del doctor Nathanson, se echan a llorar y suelen cambiar de idea. Este médico norteamericano, después de practicar más de 70.000 abortos, se arrepintió e hizo esta película para que el mundo compruebe con horror cómo se destroza el diminuto cuerpo de un ser vivo en el seno de su madre. Hemos intentado emitirlo en todas las televisiones, por su valor científico e informativo, y todas nos han pedido siempre sumas superiores a los 30 millones por los diez minutos que dura.

La Asociación no se hace publicidad. ¿Cómo les encuentran?

La mayoría nos conocen por el boca a boca, o por las asistentes sociales del Ayuntamiento y Cáritas parroquiales. Ofrecemos medicinas, alimentos, ropa y la lactancia de sus hijos hasta que tienen un año. Alojamiento si carecen de él, antes del parto y un año después del mismo. Luego, además de ayudarles a buscar trabajo, atención médica hasta que el niño tiene año y medio.

Ustedes salvan niños, ¿y luego?

En 1999 se han salvado 598 vidas. Aunque consigamos trabajo a sus madres, el problema añadido es que éstas no pueden ir a trabajar con el bebé en brazos y nosotros carecemos de medios para fundar una casa cuna o una guardería. Hemos acudido a todos los estamentos oficiales sin resultado. Nuestra esperanza radica en esa providencial institución de la Iglesia católica que es Cáritas. Abogados, médicos, ATS… gracias a Dios y a Santa María la Virgen, que aceptó ser madre, no nos faltan. Necesitamos más asesoras; las preparamos en un cursillo especial.

¿No les da miedo que acudan más y más madres buscando ayuda?

¡No! ¡En ningún momento tenemos miedo! Como dependemos de la Providencia divina ésta nunca nos faltará. Queremos que vengan muchas madres gestantes en apuros. Recuerdo una frase de la Madre Teresa de Calcuta:El pobre más pobre entre los pobres es la madre que quiere abortar. También dijo: No lo matéis, ¡dádmelos a mí!

Juan Mayor de la Torre