|
|
Esta última semana, con la entrada en vigor de la nueva Ley de Extranjería, se han colapsado todas las oficinas de inmigración de España. Muchas personas de países más pobres que el nuestro querían conseguir un permiso de residencia para poder quedarse a vivir entre nosotros.Cada día entran cientos de familias en Europa, provenientes de África, de Iberoamérica y de la Europa de Este, en busca de un trabajo y un sueldo para vivir. Unos vienen porque no tienen trabajo, otros porque en su país hay una guerra, otros porque tienen problemas políticos El verano pasado dos niños de Guinea, un país de África, murieron de frío en el tren de aterrizaje de un avión que iba de Guinea a Bruselas. Se habían metido allí para intentar llegar a Europa, pero era casi imposible. Allí dentro, a 10 mil metros de altura, la temperatura puede llegar a 40 y 50 grados. Uno de ellos llevaba una carta en la mano. En ella decía: Excelentes señores miembros responsables de Europa. Tenemos el honorable placer y la gran confianza de escribirles esta carta para hablarles del objetivo de nuestro viaje y del sufrimiento que padecemos los niños y los jóvenes de África. Pero, ante todo, les presentamos nuestros saludos más deliciosos, adorables y respetuosos con la vida. Son ustedes para nosotros las personas a las que hay que pedir socorro. Les suplicamos, por el amor a su continente, por el sentimiento que tienen ustedes hacia nuestro pueblo y, sobre todo, por la afinidad y el amor que tienen por sus hijos a los que aman para toda la vida. Ayúdenos, sufrimos enormemente en África, tenemos problemas y carencias en el plano de los derechos del niño. Entre los problemas tenemos la guerra, la enfermedad, la falta de alimentos. Los expertos de las Naciones Unidas han afirmado que Europa puede y debe permitir la entrada de extranjeros porque aquí la población disminuye y son mano de obra que nos puede ayudar en el futuro y que vamos a necesitar, y en los países en vías de desarrollo la población continúa creciendo. Ellos nos piden un hueco y todos debemos de hacérselo. ¿Te imaginas tener que irte a vivir a un país extranjero sin conocer su lengua y sus costumbres? En manos de todos está que se sientan bien entre nosotros. |