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Miguel de Unamuno, filósofo españolTú que callas, ¡oh Cristo!, para oirnos,oye de nuestros pechos los sollozos
Martin Buber, filósofo judío Mi relación personal con Él es cada vez más fuerte y más pura. Tengo hoy más certeza que nunca de que le corresponde un puesto mayor en la historia de la fe judía y que este puesto no puede ser descrito con ninguna de las categorías habituales. Que la cristiandad le haya considerado y le siga considerando Dios y Redentor me ha parecido siempre un hecho de la máxima importancia que, en relación a ellos y a mí mismo, debo intentar comprender. Juan XXIII Papa Oh, Jesús, único pan verdadero y alimento sustancial de las almas, congrega a todos los pueblos en torno a tu mesa que es divina realidad en la tierra, prenda de favores celestes, seguridad de justo entendimiento entre las gentes, y de pacíficas competiciones por el verdadero progreso de la civilización. Nutridos por Ti y de Ti, oh Jesús, los hombres serán fuertes en la fe, dichosos en la esperanza, activos en las múltiples aplicaciones de la caridad. Las voluntades sabrán superar las insidias del mal, las tentaciones del egoísmo.
Jesús es mi Dios; Jesús es mi Esposo; Eddy Merckx, campeón ciclista holandés Cristo tiene una presencia continua en mi vida. Creo profundamente en Él, en su historicidad y en su divinidad. Cristo es Hijo de Dios, y es absurdo tratar de buscarle una comparación con nadie. Deseo dar a conocer a Jesucristo a quienes no lo conocen. Si mi amor a Cristo puede servir para cualquier progreso del amor, estoy dispuesto a hacer apostolado en mi bicicleta por toda la tierra. Paul Claudel, escritor francés Una sola cosa merece la pena: amar a Jesucrito y hacer que le amen, darle nuestro pobre corazón, miserable y desgarrado. |
| Teresa Berganza, soprano española
Lo que de verdad me interesa es que Cristo haya resucitado, porque es el único hecho que me lleva a pensar que, si el poder de Dios se ejerció en Él, puedo yo tener la esperanza de que se ejerza también misericordiosamente en mí.
Igual que hay desgraciadamente, por así decirlo, como un tesoro de pecados, felizmente hay también otros tesoros: de gracia, de plegarias, de méritos y de promesas. De un golpe, al primer golpe Jesús ha cumplido todas las promesas de Dios, recordadas, repetidas por los profetas. Todas las promesas hechas a su pueblo, al pueblo de Israel; y en Israel, a toda la Humanidad. Singulares promesas. Todas fueron cumplidas del primer golpe, todas fueron cumplimentadas de un solo golpe. José María Pemán, escritor español Si al venir Cristo a la desventurada tierra del padre Adán, un amarillo cojín de pajas fue y un portalillo su primer trono y su primer morada, fue por celar su gloria, como el cedro que se oculta al nacer entre jarales. Luego fue la alta plenitud y el medro.
Robert Schumann, político francés En mi vida, Jesucristo es indispensable hasta el punto de que no puedo entender mi vida sin Él. Para mí lo es todo. Sin Él no estaría convencido de que la política es acaso la profesión que más se presta a la santidad. Es tanto el bien que se puede hacer desde un cumplimiento responsable de sus fines , tanto lo que se puede servir y amar a los demás en y por Cristo Si para ser cristiano hace falta ser santo, como ha dicho Pablo VI, para ser político cristiano, mucho más.
Te he dicho que aspiro, noche y día, a reconciliarme con Cristo Nuestro Señor; te he dicho que nunca me había parecido tan indeciblemente amable como cuando comprendí que Él me había marcado con el signo de Caín. Romano Guardini, teólogo alemán No hay ninguna doctrina, ninguna estructura fundamental de valores éticos, ninguna actitud religiosa, ni ningún orden vital que pueda separarse de la persona de Cristo y del que, después, pueda decirse que es cristiano. Lo cristiano es Él mismo, lo que a través de Él llega al hombre y la relación que a través de Él puede mantener el hombre con Dios.
Bernard Lichtenberg, sacerdote alemán mártir en Dachau Mi único Führer Gerardo Diego, poeta español Porque, Señor, yo te he visto |