RetrocesoA&ONº 201/24-II-2000SumarioMundoContinuar
Tras las huellas de Abraham y de Moisés
Juan Pablo II, en Egipto
Uno de los sueños más íntimos de Juan Pablo II comienza a cumplirse: el Pontífice despega hoy de Roma rumbo a El Cairo, la segunda etapa de este periplo que se ha trazado por los lugares de la historia de la salvación. La primera etapa la hizo ayer: una peregrinación espiritual a Ur de los Caldeos, la cuna de Abraham. El Pontífice tuvo que renunciar a ir físicamente, a petición de Bagdad, dado que la situación que atraviesa en estos momentos Iraq es sumamente complicada (Tal al Muqayyar, la antigua Ur, se encuentra bajo la zona de vuelos prohibidos controlada por Estados Unidos e Inglaterra). En la sala de audiencias del Vaticano, sin embargo, el Papa peregrinó ayer en espíritu tras las huellas de Abraham para aprender a evaluar en concreto las exigencias de una actitud de fe auténtica y experimentar el dinamismo de la iniciativa divina, que tendrá en Cristo su punto de llegada.

Esta gran peregrinación jubilar del Santo Padre por los lugares de la Revelación, que continuará el mes de marzo por Tierra Santa, ha estado precedida por una semana caracterizada por la polémica que suscitó en Israel el histórico Acuerdo entre la Santa Sede y la Organización para la Liberación de Palestina sobre la libertad religiosa en los territorios autónomos palestinos, y sobre la necesidad de llegar a un estatuto especial internacionalmente garantizado para la ciudad de Jerusalén. No se trata de ninguna novedad, es algo que viene pidiendo el Vaticano desde hace muchos años en cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas.

El Ejecutivo israelí reaccionó duramente, pues considera que Jerusalén es indivisible y debe ser la capital de su Estado. De todos modos, tanto Israel como la Santa Sede dejaron muy clara una cosa: el viaje del Papa a Jerusalén no está en peligro y el diálogo continúa.

Con este telón de fondo y quince días después de que la Santa Sede y la Liga de los Estados Árabes alcanzaran un histórico Acuerdo por el que, a partir de ahora, el Papa contará con un observador permanente en el seno de esta institución que reúne a 22 países con más de 300 millones de habitantes, Juan Pablo II llega hoy a Egipto, donde será recibido por el Presidente Hosni Mubarak. El viaje tiene como primer objetivo visitar el próximo sábado el Monte Sinaí, el lugar de la zarza ardiente en el que el Señor reveló su nombre a Moisés: Yo soy el que soy.

PRIMER PAÍS CRISTIANO

Obviamente la visita del Papa constituye un acontecimiento sin precedentes para la vida de los cristianos del país. Rompiendo todos los tópicos históricos, Egipto fue el primer país cristiano de la Historia (antes que Francia), pues la fe que trajo san Marcos en el siglo I se arraigó tan profundamente en estas tierras que, ya en el siglo IV, el 99,9% de los descendientes de las faraones ya había sido bautizado. Más tarde, en el 451, la Iglesia de Alejandría se separó de Roma por diferencias teológicas surgidas con el Concilio de Calcedonia. Nació así la Iglesia copta-ortodoxa que hoy día cuenta con más de 11 millones de creyentes, en este país de unos 63 millones de habitantes. Los cristianos que se mantuvieron fieles a Roma fueron una minoría, pero hoy día siguen constituyendo una dinámica comunidad conocida con el nombre de copto-católicos.

El Papa defenderá en este país el derecho a la libertad religiosa que ha llevado en algunos campos de la vida social a marginar a los cristianos (ortodoxos o católicos). Un argumento de candente actualidad, pues a inicios de enero de este año, tras un litigio familiar, la policía de aldea de Al-Kusheh asesinó a tres cristianos, originando una revuelta en la que perdieron la vida 20 personas, con 30 heridos y 80 tiendas destruidas, en su mayoría de cristianos. Un caso preocupante, pues en 1998, en ese mismo pueblo, la policía egipcia torturó salvajemente a un millar de vecinos coptos durante una semana.

Otro de los objetivos fundamentales del viaje del Papa consiste en promover el diálogo entre musulmanes y cristianos. Precisamente al final del día de hoy el Papa se encontrará con el gran imán Mohammad Sayed Tantawi, máxima autoridad musulmana de todo Egipto y punto de referencia de la antigua Universidad de Al-Azhar, que constituye uno de los principales polos religiosos del país. Esta institución universitaria y el Vaticano han creado conjuntamente una Comisión para el diálogo interreligioso.

Jesús Colina