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A los Oblatos de San José Para responder a las actuales exigencias de la evangelización, se hace cada vez más indispensable la colaboración de los laicos. No se trata sólo de una necesidad operativa provocada por la reducción del personal religioso, sino de una nueva e inédita posibilidad que Dios nos ofrece. La época que estamos viviendo puede ser llamada, por algunos aspectos, la época de los laicos. Por tanto, tenéis que saber abriros a la aportación de los laicos. Ayudadles a comprender las motivaciones espirituales del servicio que realizan a vuestro lado, para que sean esa sal que da a la vida el sabor cristiano y esa luz que resplandece en las tinieblas de la indiferencia y el egoísmo. Como laicos fieles a su propia identidad, están llamados a animar cristianamente el orden temporal, transformando de manera activa y eficaz la sociedad según el espíritu del Evangelio. (17-II-2000) |