RetrocesoA&ONº 220/6-VII-2000SumarioAqui y ahoraContinuar
Abierta la causa de canonización del padre Morales
La Causa de canonización del padre jesuita Tomás Morales, fundador de los Institutos Seculares Cruzados y Cruzadas de Santa María, así como de la Milicia y de los Hogares de Santa María, ha dado el primer paso. En realidad se trata del camino de la demostración de sus virtudes, porque el padre Morales hace mucho tiempo que comenzó su carrera hacia la santidad. Ahora es llamado Siervo de Dios.

El 24 de junio acudieron a la cita unas 550 personas. El Aula Magna de la Universidad Pontificia Comillas, en Madrid, estaba abarrotada. Esto se preveía, y se dispuso también otra sala con pantalla de video simultánea, para poder seguir también la apertura del proceso.

A las once en punto de la mañana dio comienzo el acto de carácter jurídico, que fue sencillo y, a la vez, solemne. El cardenal arzobispo de Madrid, don Antonio María Rouco Varela, entró en el salón seguido de los directores de los Institutos Seculares Cruzados y Cruzadas de Santa María, los solicitantes de la apertura del proceso, y también los miembros del Tribunal. La sesión dio inicio con la invocación al Espíritu Santo, mediante el canto del Veni Creator.

María Victoria Hernández, la Postuladora, explicó el porqué y el alcance del acto, y leyó una semblanza del padre Morales, para solicitar después la petición de introducción de la Causa de Canonización. Seguidamente se reconoció a la solicitante como legítima Postuladora, y el señor Canciller anunció que la Santa Sede no se oponía al principio del proceso.

El cardenal Rouco leyó el Decreto por medio del cual la Causa quedaba introducida, y presentó y nombró a la Comisión Delegada para cumplir tan importante misión: don Ricardo Quintana Bescós, sacerdote delegado; don Roberto Serres López de Guereñu, Promotor de Justicia; y don Luis Carralón, don José Ángel Hortas y doña María Teresa Rodríguez, como notarios actuarios.

Cada miembro aceptó el cargo y después del cardenal juraron comprometerse a cumplir con su deber. Acto seguido la Postuladora juró, igualmente, y presentó al señor cardenal la lista de testigos, con la salvedad de poder prescindir de algunos e incorporar a otros, si se consideraba conveniente. La propuesta fue aceptada. El señor Canciller leyó el Acta de la Sesión, en la que hizo un resumen de todo lo ocurrido y dicho en aquellos 45 minutos. Y el Acta se firmó.

Una firma y el acto concluyó; Tomás Morales Pérez se ha convertido en el Siervo de Dios Tomás Morales. Tras un fuerte aplauso, el cardenal dirigió unas palabras a los presentes. Comenzó diciendo que, por fuerza, el acto era serio, como lo exigen estos menesteres, pero que era grande la alegría. Resaltó que la santidad era para todos, que todos teníamos que ser santos, pues es la vocación a la que está llamado cada bautizado. Varias veces recordó que, al principio del acto, habíamos invocado al Espíritu Santo, como queriendo recalcar que estamos asistidos por Él, y que Dios aprueba y quiere lo que hemos iniciado.

Alfa y Omega