|
|
Una historia sagrada que sigue
|
No se puede matar en nombre de Dios ni en nombre de la religión. Así de claro lo ha dicho el Papa Juan Pablo II estos días, a propósito de la intolerable ola de violencia sangrienta que está llevando la muerte a las comunidades cristianas de las islas Molucas y de la India. Los periódicos apenas si dan noticia de ello: total, las Molucas están tan lejos..., pero desde hace algún tiempo, en lo que algunos consideran las periferias del mundo, el Islam se ha hecho extremadamente agresivo. Cuando más de un intelectual piensa y hasta escribe que el Papa, al revelar el secreto de Fátima, ha hecho una especie de católico fin de la Historia, hechos como las matanzas de cristianos en las Molucas certifican que la Historia continúa en la sangre de los mártires, y que la historia hoy sigue siendo como se ha dicho a propósito del secreto de Fátima, una historia sagrada. Por mucho que lo olviden periódicos, radios y televisiones ...
|