RetrocesoA&ONº 221/13-VII-2000SumarioUsted tiene la palabraContinuar
Libros de interés
Sólo si se ha sentido, como el autor de estas páginas confiesa, la emoción de excavar con las propias manos restos de un castillo medieval, y si se han recorrido de arriba abajo las rutas interiores y exteriores del Cid, es decir, los documentos y la geografía cidiana, le puede salir a uno un libro como éste de José Luis Corral, medievalista y novelista aragonés que acaba de publicar en Edhasa estas 600 páginas, que se leen como la mejor novela. Reconoce el propio autor que el personaje de Rodrigo Díaz de Vivar no ha sido tratado precisamente con la objetividad histórica que se merece, porque o ha sido presentado como espejo impoluto de caballero cristiano, o se le ha degradado al nivel de un matamoros mercenario.

El Cid, que ha pasado a la historia prácticamente como un mito guerrero, lo fue, pero también fue un habilísimo y calculador diplomático que sabía pactar cuando le convenía. En estas páginas que, insisto, tienen el perfume literario de las mejores novelas históricas, el lector va recorriendo de la mano del escudero del Cid aldeas y palacios, castillos y paisajes que constituyeron el horizonte real de las gestas del guerrero castellano y de sus mesnadas. Brilla en ellas el profundo talante humano del personaje, sus sentimientos y lealtades, sus creencias firmes y su nobleza de pro. Quizás por eso, fundamentalmente, ha fascinado y sigue fascinando el Cid, de cuya legendaria muerte se acaban de cumplir 900 años.

Fernando Alonso Barahona no es precisamente un recién llegado al mundo el séptimo arte. En su personal historia literaria hay una biografía del cine español y biografías sobre Charlton Heston, Cecile B.de Mille, Gary Cooper, Anthony Mann, Rafael Gil, Sean Connery, King Vidor, entre otros. Sale ahora, publicado por Ediciones Internacionales Universitarias, este libro dedicado a John Wayne, con un subtítulo lo suficientemente expresivo como para definir las 300 páginas del libro El héroe americano. Además de ofrecer una completísima ficha de toda la que podríamos llamar producción del gran actor americano, ha escrito una completa biografía personal de John Wayne, ilustrada con algunos fotogramas de sus más famosas películas, que lo consolidaron como héroe de la pantalla grande, de la mano de genios del cine como John Ford, De Mille, Howard Hawks, y de actrices como Marlene Dietrich o Claire Trevor. Es un libro que le permite al autor hablar, sin miedo a equivocarse, de John Wayne en la actualidad, porque ya se sabe —él lo decía inolvidablemente en una de sus películas— que los héroes nunca mueren.