|
|
|
Joseph Marmion nació en Dublín, en 1858. Cinco años después de haber sido ordenado sacerdote en Roma, donde había estudiado, en 1881, entró en la abadía benedictina de Maredsous, en Bélgica, adoptando el irlandesísimo nombre de don Columba. En 1909 fue elegido abad, cargo que desempeñó hasta su muerte en 1923.
Su visión de la vida cristiana, arraigada profundamente en la unión con Cristo y en una profunda devoción a María, la riqueza de la tradición litúrgica benedictina, poco condescendiente con las prácticas exteriores devocionales típicas de la época, hicieron que bajo su guía Maredsous se convirtiera en uno de los focos de irradiación espiritual más importantes de Europa. Su espíritu misionero se extendió por todo el continente y Tierra Santa, aunque donde más resultados alcanzó fue quizá en Inglaterra, cuando se convirtió en el decisivo mediador que propició la conversión al catolicismo de las comunidades benedictinas anglicanas masculina y femenina de Caldey y Milford Haven (sur de Inglaterra). Además, el abad Marmion era confesor y gran amigo del cardenal François-Joseph Mercier (1851-1926), otro de los grandes líderes espirituales de la Bélgica del momento, y un punto de referencia para el país, como lo demostró la larga visita que le hizo la reina Elisabeth, en 1920. Pero la gran influencia de Marmion se debe a sus obras. Una de las más conocidas es Jesucristo, vida del alma, retraducida al español y editada en 1993. Junto a Jesucristo en sus misterios, constituye sin lugar a dudas una de esas fuentes a la que han acudido los hombres sedientos de Dios en este siglo. La abadía de Maredsous, famosa por su óptima cerveza y sus estupendos quesos, en este siglo se ha destacado también por sus traducciones bíblicas. En los últimos años ha creado un centro informático sobre la Biblia que puede visitarse cibernéticamente en: http://www.cibmaredsous.be |