RetrocesoA&ONº 222/20-VII-2000SumarioEl Día del SeñorContinuar
Evangelio
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco. Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces, de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y tuvo compasión de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Marcos 6, 30-34