RetrocesoA&ONº 222/20-VII-2000SumarioEn portadaContinuar
Hacen falta padres prudentes
Mensaje de Juan Pablo II sobre televisión y familia, con motivo de la XXVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (1994)
Formar los hábitos de los hijos, a veces puede querer decir sencillamente apagar el televisor porque hay cosas mejores que hacer, o porque la consideración hacia otros miembros de la familia lo requiere, o porque la visión indiscriminada de la televisión puede ser perjudicial. Los padres que hacen uso prolongado de la televisión, como si se tratara de una niñera electrónica, abdican de su deber de principales educadores de sus hijos. Tal dependencia de la televisión puede privar a los miembros de la familia de la oportunidad de relacionarse los unos con los otros mediante la conversación, las actividades y la oración comunes. Los padres prudentes son, además, conscientes de que también los buenos programas deben ser complementados por otras fuentes de información, entretenimiento, educación y cultura.