RetrocesoA&ONº 223/27-VII-2000SumarioEspañaContinuar
Bilbao: Jornada jubilar de paz y reconciliación
Respeto a la legítima diversidad,y testimonio de unidad
Dentro del calendario de actos del Jubileo 2000, la diócesis de Bilbao ha dedicado una Jornada a la paz y a la reconciliación. Fue un encuentro muy rico en participación y contenidos, y en el que se hicieron presentes la escucha respetuosa, el debate y la reflexión, el diálogo fraterno y la oración. El punto de partida fue la condición de cristianos y cristianas de las personas asistentes que han hecho de la paz y la reconciliación uno de sus compromisos preferentes, bien en las comisiones parroquiales o sectoriales de Paz y reconciliación, en movimientos sociales como Gesto por la Paz o Elkarri, o en su militancia y cercanía con los diferentes partidos políticos que existen en el País Vasco.

En el saludo inicial del encuentro, monseñor Ricardo Blázquez recordó que la convocatoria se hacía desde la condición cristiana, y subrayó que, en primer lugar, hay que reconocer, como he recordado en otros momentos, que nuestra Iglesia es muy plural, y esta pluralidad se manifiesta también en los diagnósticos sobre la violencia y en las propuestas de pacificación. Esta pluralidad legítima, que debe ser respetada, no puede ir en detrimento de la unidad necesaria.

Más adelante, el obispo de Bilbao insistió en que las sensibilidades diferentes deben coincidir también en valores morales irrenunciables; la defensa de la vida y de la libertad de las personas, la promoción de la justicia, la práctica de la misericordia, el respeto de los que piensan distinto, el servicio al bien común por encima de las ideologías personales o de grupo, la colaboración sincera y sacrificada de todos en lo que afecta vitalmente; la atención especial a los que sufren como consecuencia de la violencia, la búsqueda honrada de caminos de paz...

Una de las conclusiones de este encuentro jubilar fue la ratificación de una convicción largamente sentida, como es la responsabilidad y el reto que tienen las parroquias y grupos cristianos de la diócesis de ofrecer ante la sociedad el testimonio de esta unidad de valores morales irrenunciables, dentro de la legítima diversidad y pluralidad.

El respeto a la legítima diversidad y el afianzamiento de la comunión necesaria, están llamados a ser signo y fermento de paz y esperanza, precisamente en el marco de una larga situación de ruptura, crispación, dolor y, en ocasiones, hasta la muerte.

Félix García Olano
Delegado de Medios
de comunicación social
de la diócesis de Bilbao