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Hace apenas 10 años que la diócesis de Getafe comenzó a andar por su propio pie. Desde entonces, organizaciones dependientes de ella, como Cáritas, se esfuerzan por hacer notar su presencia de servicio y ayuda al más necesitado dentro de una población de más de 1.200.000 habitantes.Una Cáritas orientada a la promoción: éste es el objetivo de don Julián del Santo, director de Cáritas Getafe. Hay una gran diferencia entre las Caritas de los años 40 y las de ahora. En estos momentos intentamos no sólo atender la asistencia al necesitado, sino llegar a la raíz del problema del marginado, buscando la integración social y laboral. En la animación que lleva a cabo el voluntariado intentamos construir una organización del pobre, y no para los pobres. Todo con el objetivo de que ellos se sientan integrados. CONDONACION DE LA DEUDA Con motivo del Año Santo, Cáritas Getafe, al igual que en el resto de las diócesis, decidió llevar a cabo diversas actividades que conmemorasen el Jubileo del año 2000. Una de ellas consistió en la condonación de la deuda contraída por las personas que habían participado en los programas de autoempleo. Proyectos como la puesta en marcha de una peluquería, una panadería o un puesto de prensa fueron financiados con la ayuda de Cáritas mediante préstamos sin intereses. Lo que comenzó como una sugerencia fue llevado a la práctica con mucho entusiasmo. Después de estudiar cada caso, se decidió perdonar la deuda de aquellas personas que habían ido cumpliendo su compromiso de devolver los préstamos, y que, además, se encontraban en situaciones difíciles económicamente. El total de la deuda condonada ascendió a más de 800.000 pesetas. |
| La inmigración, el desempleo, la toxicomanía, la atención penitenciaria, la formación de adultos, o el cuidado de los sin techo son algunos de los campos de los que Cáritas Getafe se ocupa, gracias a la atención desinteresada de los voluntarios. Con tan sólo 17 personas contratadas, en su mayoría trabajadores sociales, y unos 1.400 voluntarios registrados, el director de Cáritas Getafe comenta con preocupación que existen muchos problemas en la diócesis. Los recursos son pocos y mucha la marginación. El presupuesto que se tiene se dedica en su mayor parte a la acción social. Este año se pretende ampliar el albergue de San Vicente de Paúl, para instalar allí unos talleres y comenzar con un nuevo proyecto de inserción laboral. Todo esto se hace con la colaboración del Ayuntamiento de Aranjuez, Caja Madrid y otras comunidades parroquiales.
Otro problema a añadir es el de los ancianos. Para ellos existen en Getafe dos residencias que hasta ahora dependían de la Cáritas Madrid. Sin embargo, este año pasarán a depender de Getafe, al igual que un gran centro de Formación Profesional en Valdemoro. Todo esto implicará un esfuerzo económico para el que Cáritas Getafe no está preparada, ya que las ayudas no son cuantiosas y el déficit comienza a dar señales de vida. Es inevitable destacar, si se habla de Cáritas, la labor del voluntario. Muchos de ellos, en palabras de Julián del Santo, llegan a estar completamente implicados en su misión de apoyo y acogida. En su formación, Cáritas hace hincapié en los conceptos de solidaridad, gratuidad y sensibilización con el necesitado. Un voluntario no debe ser una persona aislada, individualista, porque se trata de un trabajo en equipo. Ser cristianos de máximos, y no de mínimos son las palabras con las que Julián del Santo resumía la actitud de los trabajadores de Cáritas. Y con esos propósitos la diócesis de Getafe continúa caminando, con la fuerza de sus propios pies, pero también con la de aquellos que, gracias al amor gratuito del voluntario, consiguen insertarse en la sociedad que una vez les fue hostil: los necesitados. A. Llamas Palacios |