RetrocesoA&ONº 223/27-VII-2000SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

Jerusalén, ciudad de paz

Desde hace varios días, en Camp David, en los Estados Unidos, se están desarrollando negociaciones para alcanzar un acuerdo que pueda contribuir al establecimiento definitivo de la paz enOriente Medio.

Por mi parte, deseo acompañar con la oración y el estímulo a las negociaciones, ciertamente no fáciles, invitando a los responsables a proseguir sus esfuerzos, y deseando que estén siempre animados por el sincero deseo del respeto al derecho y de la justicia para todos, y del logro de una paz justa y duradera.

Al mismo tiempo, quisiera invitar a las partes en causa a no desatender la importancia de la dimensión espiritual de la Ciudad de Jerusalén, con sus lugares santos y la comunidad de las tres religiones monoteístas que la constituyen. La Santa Sede continúa considerando que sólo un Estatuto especial, garantizado internacionalmente, podrá efectivamente preservar las partes más sagradas de la Ciudad Santa y asegurar la libertad de fe y culto para todos los fieles que, en la región y en el mundo entero, miran a Jerusalén como cruce de paz y convivencia.

(23-VII-2000)