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La Sábana Santa, dos mil años después, último libro del padre jesuita Jorge Loring, quiere desvelar una de las incógnitas más apasionantes de los últimos años: ¿es la Sábana Santa el lienzo que cubrió el cuerpo de Cristo? ¿Cómo ha llegado intacta hasta nuestros días? ¿Qué dice la ciencia sobre esta tela? ¿El Carbono 14 tenía razón al desmitificarla? ¿Es una prueba de fe para los creyentes? El padre Loring lleva más de 30 años estudiando este trozo de tela. Se le considera uno de los mayores especialistas en el tema. La lectura de este libro, que edita Planeta Testimonio, no le dejará indiferenteQué interés puede tener la Sábana Santa para un católico? El interés es doble: científico y piadoso. Científico porque la Sábana Santa es la reliquia más estudiada científicamente que tiene la Iglesia, y una persona con cultura religiosa debe estar bien informada. Pero además tiene un enorme interés para la devoción, pues al haber quedado grabada en el lienzo la huella del cadáver de Cristo se puede hacer un estudio muy serio de lo que fue la Pasión, por las heridas que han quedado patentes. Pero al mismo tiempo hay que decir que la Sábana Santa no es de fe. La Iglesia no me manda creer en la Sábana Santa, sino sólo en los dogmas de fe por ser verdades reveladas por Dios. La Sábana Santa no entra en el contenido de la Revelación. Es la ciencia y la cultura quienes me imponen la Sábana Santa: no la Iglesia. Hay muchas cosas que son verdad aunque no sean de fe: el Teorema de Pitágoras, el Principio de Arquímedes y las Pirámides de Egipto.= |
| ¿Por qué tanto interés en atacar a la Sábana Santa?
Por ignorancia o por mala fe. Hay razones sobradas para estar seguros de su autenticidad. Las dificultades en contra son poco convincentes. Algunos se creen que atacando a la Sábana Santa vulneran la fe de la Iglesia. Están muy equivocados, pues la fe de la Iglesia se basa en la Biblia. No en la Sábana Santa. Si ésta fuera falsa, que se la lleven. La Iglesia no la necesita. Pero si es verdadera, no nos resignamos a que nos la tiren a la basura. Algunos han hablado de fraude. Imposible. No es pintura, pues no hay pintura entre hilo e hilo, y nadie puede pintar una imagen sin dejar pintura entre hilo e hilo. Además, los hilos están coloreados porque están quemados. La imagen está grabada a fuego. Esto fue un descubrimiento de los doctores en Ciencias Físicas de la NASA americana Jackson y Jumper. Ellos opinan que la imagen se produjo por una radiación. Cuando expusieron su descubrimiento en el Congreso Científico Internacional sobre la Sábana Santa en Turín, siempre que hablaban de esta radiación añadían: radiación instantánea. Yo le pregunté a Jackson el porqué, y él me contestó: Porque los hilos no están carbonizados, sino superficialmente chamuscados, y por la penetración de la quemadura podemos medir la fracción de segundo que duró la radiación. Esta radiación se produjo en el momento de la resurrección. No hay explicación más aclaratoria. Ningún cadáver de la Historia ha dejado su imagen grabada a fuego en el lienzo que lo cubre. Si yo envuelvo un cadáver en una sábana dejará manchas de sangre, si tenía; de sudor, si tenía; de excrementos, quizás. Pero es cierto que ningún cadáver de la Historia graba su imagen a fuego en el lienzo que lo cubre. Cristo grabó su imagen porque resucitó: no hay otra explicación. ¿En qué ha quedado el análisis del Carbono-14? En nada. Cuando la noticia de que la Sábana Santa era falsa porque así lo afirmaban los analistas del Carbono-14, se difundió por los medios de comunicación, la mayoría de las personas la aceptó sin problemas, pues no tenían información suficiente de la Sábana Santa. Pero los entendidos en el tema, desde el primer momento rechazamos esta noticia. Este análisis no podía invalidar las anteriores investigaciones en los campos de la Historia, la Arqueología, la Medicina, la Bioquímica, la Palinología, la Numismática, etc., que afirmaban su autenticidad. Si los analistas del Carbono-14 opinaban que era falsa había que buscar las razones de su equivocación. Hoy ya las sabemos. Yo he asistido a cinco Congresos científicos internacionales, en los que se ha invalidado la prueba del Carbono-14 en la Sábana Santa: está alterado, por lo tanto la datación que se basa en tal prueba es inválida. Y está alterado, en primer lugar, por la radiación que grabó la imagen. Esto se demostró en el Congreso Científico Internacional de Roma por dos científicos: el profesor Lindner, catedrático de Química Técnica en la universidad alemana de Karlsruhe, y el profesor Rinaudo, catedrático de Medicina Nuclear en la universidad francesa de Montpellier. En segundo lugar, por el incendio que sufrió en la iglesia de Chambery estando guardada en una urna de plata. Así opina Dimitri Kutnestov, físico teórico en Moscú y premio Lenín. Y, finalmente, por la capa bioplástica, de hongos y bacterias, que cubre las fibras. Es una investigación del doctor Leoncio Garza Valdés, microbiólogo de la Universidad de San Antonio en Texas (EE.UU.) El evangelio habla de vendas. Sólo en las malas traducciones de san Juan. En los evangelios de san Mateo, san Marcos y san Lucas se habla de sábana, que es la traducción correcta de sindon. San Juan emplea la palabra griega ozonia, que significa lienzo. Es verdad que las vendas son lienzos, lo mismo que la sábana. Pero si los otros tres emplean la palabra sábana lo normal es traducir lienzo por sábana y no por vendas. Es verdad que los judíos fajaban a los cadáveres con vendas, como a Lázaro. Pero con Cristo no tuvieron tiempo, pues murió a las tres de la tarde y había que terminar la sepultura antes de que se pusiera el sol, pues entonces empezaba el día festivo. Como Nicodemo y José de Arimatea tuvieron que ir a pedir permiso a Pilatos para llevarse el cadáver, buscar los instrumentos y descolgar al Señor de la cruz, la tarde se les acababa y tuvieron que enterrarle rápidamente cubriéndolo con la sábana. Por eso después de la fiesta iban las mujeres a terminar la sepultura. Lidia González |