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ATAQUES AL PAPA
La noche del pasado día 12, recién llegado el Papa a Portugal, fue emitido por la 2ª cadena de TVE un detestable reportaje que me produjo creciente asombro ante el amasijo de juicios negativos mezclados con algunos elogios, enseguida contrarrestados por un nuevo ataque hacia actitudes amañadas por sus detractores, para poder censurarlas, y medias verdades e interrogantes desvalorizadores de los mejores gestos de su pontificado, y donde tampoco ahorraron los manidos ataques hacia Pío XII, por su silencio ante el Holocausto judío. Hasta al referirse al atentado que pudo acabar con la vida de Juan Pablo II, dijeron que rogó a la Virgen desesperadamente que lo curara. No faltaba detalle denigratorio. Al escucharlo había que estar alerta, y bastante mejor informado de lo que la mayoría de la población está, para darse cuenta de hasta dónde y con qué sañuda habilidad se pretende destruir una figura que está siendo decisiva en el último cuarto de siglo y que, evidentemente, repatea a los enemigos de la fe y de la Iglesia, irritados de que su más alto representante sea hoy estimado a escala internacional como la voz que mejor puede defender la verdad frente a toda clase de abusos y falsificaciones. |
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¿Quién hay detrás de esta sucia maniobra, hecha con el concurso de personas de aparente credibilidad y peso, pero, en realidad, con mayoría detractores implacables del Papa? Si a Cristo le atribuyeron poderes de Belcebú, no es extraño que a su Vicario y sus seguidores los calumnien de análogo modo, pero estimo necesario, desde una tribuna de prestigio y alcance como son ustedes, el salir al paso de esta sarta de insultos y falsas atribuciones de rasgos negativos arrojada sobre la persona del Papa.
Carlos López-Fé y Figueroa. Sevilla RULETA RUSA Según recoge la edición del 13 de mayo del diario El País, en España se realizaron 53.847 abortos en 1998, casi 17.000 más que al inicio de la década. El Ministerio de Sanidad prevé que estos abortos sigan creciendo hasta superar los 60.000 en el año 2002. Los datos del Instituto Nacional de Estadística de la última década indican una tendencia a la disminución de la natalidad en España, que no llega a los 370.000 nacimientos. Es decir, de cada seis seres humanos concebidos, uno es asesinado. El nacer en España se ha convertido en un juego de la ruleta rusa, en que, con la complicidad del legislador y de los médicos, se carga el tambor del revólver con una bala. Manuel Morillo. internet ALGO QUE VALE MUCHO MAS
Me ha sorprendido leer en El País del pasado domingo 21-5-2000 el artículo publicado sobre los conventos de carmelitas descalzas fundados o reformados por la Madre Maravillas. Como hermana de una joven que ha entrado en el Carmelo de Duruelo hace aproximadamente un año, puedo afirmar que lo expuesto en dicho artículo no se corresponde con la realidad. No es el momento de detenerse a rectificar la imagen equívoca que presenta de la Madre Maravillas, cuya biografía demuestra que poseía un atractivo humano totalmente fuera de lo común y cuyo temple fue capaz de llevar adelante con éxito no sólo la fundación de tantos conventos de vida contemplativa, sino también numerosas obras sociales, como la inauguración de colegios para niños de los suburbios de Madrid, la entrega de viviendas prefabricadas para familias que vivían en chabolas, o la construcción de una barriada de 200 viviendas para familias necesitadas, en colaboración con el párroco de Perales del Río. Me limitaré a exponer mi experiencia personal, bien distinta a la que pretende presentarse en el artículo. No es cierto que las novicias tengan tan restringidas las visitas, que se les censure la correspondencia o que sigan prácticas masoquistas que deterioran su salud. Precisamente visité por última vez a mi hermana carmelita el sábado 20-5-2000, en compañía de dos hermanos míos, y pudimos permanecer a solas con ella, sin otras monjas, durante tres horas seguidas (y no era domingo). En el tiempo que lleva desde su ingreso, ha recibido cerradas todas las cartas y recortes que le he enviado, y me ha escrito varias veces, sin censura de ningún tipo. Ciertamente lleva una vida muy dura por la extrema pobreza y las largas horas de oración que exige su vocación contemplativa, y ella no lo oculta, pero no es menos cierto que sigue siendo ella misma, con su personalidad de siempre, que rebosa salud y buen humor, y que cuando se la visita transmite una paz y una alegría difíciles de explicar con palabras. Poco tiene que ver la realidad con esa imagen triste y fatídica que nos pretende mostrar Joaquina Prades en su artículo. Se nota que escribe sobre algo que conoce mal, que no comprende en absoluto y que cuenta con la información incompleta y sesgada de unos padres que no han aceptado la opción libre de sus hijas mayores de edad. Pero cuando mi hermana está tan feliz después de haber dejado atrás tantas cosas..., ¿no será porque ha encontrado algo que vale mucho más? Arantxa Merino. Albacete MI HIJA ES FELIZ
El pasado domingo 21 de mayo se publicó en El País un reportaje titulado A la caza de vocaciones, que por su contenido más parece exponer un caso excepcional que la realidad que hemos vivido otros padres de novicias de esa orden. Soy madre de una de ellas, que ingresó en el convento de Duruelo hace algo más de un año. Mi hija ha sido y es una chica muy normal, como cualquier joven de su tiempo. Estudió, trabajó y se divirtió. Le encantaba viajar y salir con sus amigos. Cuando nos dijo que se iba, conmocionó a toda la familia. No nos cabía en la cabeza que pudiera renunciar a todo por seguir su vocación. El mes y medio que tardó en marchar fue muy duro: la vimos desprenderse de todo, pero tan feliz que aceptamos la separación viendo qué grande era su deseo de entregarse a Dios de esa forma. Como madre he intentado educar a mis hijos para ser libres y responsables: cuando eligen su futuro, sea el matrimonio o la vida religiosa, tengo que saber desprenderme de ellos y apoyarles. Si mi hija eligió el convento, rezaré para que Dios la ayude a mantener su vocación, sabiendo que, en el caso de no ser así, podría regresar libremente a su casa, que para eso es el noviciado. Desde que entró en Duruelo hemos podido visitarla con frecuencia, y siempre hemos estado a solas con ella. Duermen siete horas diarias (más de lo que lo hacen otros jóvenes de su edad), y más si lo necesitan. Es cierto que no toman carne, pero los vegetarianos son gente muy sana. Comen abundante, comidas sencillas, como en cualquier hogar, y aunque bien quisieran dedicar el día entero a la oración, hacen otras muchas cosas para que marche una casa con veintidós mujeres, todo ello hecho con amor y paz, y ofrecido al Señor. Mi hija es feliz, y nosotros, por eso, también lo somos. Cristina Thomas |