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Todas las actividades pastorales y de animación misionera que se recogen en el Informe Pastoral concerniente al pasado año han estado marcadas por la celebración del Gran Jubileo, en el que celebramos también, junto al dos mil aniversario de la Encarnación y del Nacimiento de Jesucristo, los incansables dos milenios de misión de la Iglesia a lo largo de la Historia con el fin de llevar la Buena Nueva y la esperanza a todos los rincones del mundo, especialmente a aquellos más pobres para ayudarles a hacer frente a sus necesidades pastorales. Pero queda mucho trabajo por hacer, ya que son muchos los que aún no conocen el mensaje y la vida nueva que surgen de Cristo.Siendo una institución de la Iglesia universal y de cada Iglesia particular, la tarea de las Obras Misionales Pontificias es apoyar la actividad evangelizadora de los misioneros en todo el mundo, sin excluir las ayudas en el campo caritativo, social y sanitario. Atender las necesidades misioneras de la Iglesia, fomentar el espíritu misionero y conseguir fondos y medios necesarios son algunos de los rasgos que caracterizan a esta Institución, dependiente directamente de la Congregación para la Evangelización de los pueblos. UN APOYO NECESARIO
El principal esfuerzo de animación misionera enEspaña se centra en tres campañas, aunque se pretende que el esfuerzo no se reduzca a la fecha de las colectas, sino que se prolongue a lo largo de todo el año. La primera colecta pontificia es para la Obra de SanPedro Apóstol (primer domingo de mayo). En 1999, la recaudación ascendió a más de 468 millones, 80 millones más que el año anterior. A pesar del éxito, sigue siendo necesario el apoyo decidido por parte de cada uno de los cristianos para favorecer la divulgación y el desarrollo de una de las tres colectas imperadas por la Santa Sede que, junto a la de la Infancia Misionera, sufren a veces una falta de apoyo, en favor de otras colectas sin tanta trascendencia para toda la Iglesia universal. Es necesario que se hagan eco de estas campañas no sólo algunos laicos o sacerdotes, sino el conjunto de la comunidad cristiana. |
| Sin duda alguna, la más conocida hasta ahora por todos es la colecta de la Propagación de la Fe, más conocida por Domund Domingo Mundial, que se celebra en el mes de octubre. En algunas diócesis, el día 1 de octubre se inician ya las campañas de lanzamiento que engloban, tanto a nivel nacional como diocesano, toda una serie de actividades como: vigilias de oración por las vocaciones misioneras, exposiciones, etc. En la campaña de 1999, se recaudó para el día del Domund la cantidad de 2.814.210.035 pesetas. El incremento registrado respecto al año anterior es de 300 millones de pesetas.
La otra colecta de carácter litúrgico, pastoral y catequético es la de la Jornada de la Infancia Misionera, que se desarrolla en torno al último domingo de enero. Otras campañas menores, pero no por ello menos importantes, son la de Misioneros Diocesanos, Navidad Misionera, Campaña de Transporte Misionero acuerdos con algunas compañías aéreas para que los misioneros puedan sobrepasar el porcentaje normal de kilos permitidos, Campaña de Ropa para los misioneros, de recogida de libros litúrgicos. Todo esto se ve apoyado también a través de envíos de material a misiones, y toda una serie de publicaciones, que recogen la realidad de estas Obras Misionales. Gracias a la citada Navidad Misionera, los familiares de misioneros pueden hablar durante 20 minutos gratuitamente todo un mes, coincidiendo con la Navidad y la Epifanía. GENEROSIDAD
Cada año, un número considerable de bienhechores, familias, particulares, instituciones, Congregaciones religiosas, etc. responden generosamente con una ayuda importante a la llamada universal de la Misión Ad Gentes, que el Santo Padre propone por medio de las campañas y acciones de las Obras Misionales Pontificias. Hasta ahora existía un vacío a la hora de informar a los donantes acerca de la aplicación del dinero recaudado en las tres grandes colectas pontificias. Para ofrecer, a ser posible anualmente, la más clara transparencia tanto de los ingresos como del destino de los mismos, se ha presentado una Memoria de la distribución del dinero recaudado en la campañas de la Infancia Misionera, del Domund y de la Operación Primavera de la Iglesia de acuerdo a los proyectos aprobados por la Santa Sede. De este modo, los donantes pueden conocer las realidades vivas de la Iglesia a las que están ayudando. A la hora de ponerse manos a la obra, el camino a seguir suele ser el siguiente: primero, el envío de solicitudes de apoyo económico a un proyecto concreto, que serán estudiadas en Roma, a principios de año, por parte de los Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias. En mayo se aprueban los proyectos que van a ser atendidos y, a continuación, se realiza el envio de ayudas. Durante el período de realización, la Dirección Nacional de España lleva a cabo un seguimiento de los proyectos para confirmar, con cada uno de los responsables, cuánto dinero han recibido y cómo se están desarrollando. La Memoria refleja cómo en 1999, gracias a las diferentes campañas misioneras que llevó a cabo en cada una de las diócesis españolas, las Obras Misionales Pontificias pusieron a disposición de Roma una cantidad de casi tres mil millones de pesetas. Benjamín R. Manzanares |