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Nacida en los albores de la modernidad, la profesión periodística, si por algo se ha caracterizado, es por su carencia de corporativismo. El cuerpo a cuerpo informativo hace que la mirada del objetivo de la cámara, o del límite geográfico del papel, se forje con las nefastas armas del individualismo. Más de siete mil periodistas, de todo el mundo, concentrados en un mismo lugar, a una misma hora, para un mismo acto y con un mismo protagonista, con el mediador ahora mediado, es un acontecimiento que no pasará inadvertido. Y, en el centro, las palabras de quien se ha acercado a millones de personas con los brazos extendidos de los medios de comunicación. En este sentido, Mc. Luhan tiene razón cuando afirma que los medios son la prolongación de los sentidos de los hombres. Juan Pablo II hace que el mensaje de felicidad se prolongue por el tiempo y por el espacio. No olvida cuáles son los instrumentos de esta sinfonía en búsqueda de la verdad y del bien del hombre, y de todo el hombre.
Hemos estado los periodistas con Pedro. Y Pedro habló por boca de Juan Pablo II. Titulares de ésta historia. José Francisco Serrano |