RetrocesoA&ONº 216/8-VI-2000SumarioEl Día del SeñorContinuar
Evangelio
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

Paz a vosotros.

Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.

Jesús repitió:

Paz a vosotros.Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

Juan 20, 19-23