RetrocesoA&ONº 216/8-VI-2000SumarioEspañaContinuar
Encuentro-homenaje de los sacerdotes españoles a su Patrono, san Juan de Ávila
Modelo de evangelizadores
En la ciudad cordobesa de Montilla se celebró, el pasado 31 de mayo, el Encuentro-homenaje del clero secular español a san Juan de Ávila, dentro de los actos conmemorativos del V Centenario del nacimiento del santo manchego y coincidiendo con el 30 aniversario de su canonización por Pablo VI. Con tal motivo se vivió una jornada memorable de verdadera fraternidad sacerdotal en torno al Maestro Ávila, que congregó a mil sacerdotes de todas las edades, procedentes de 34 diócesis españolas, y 25 obispos, presididos por el cardenal Rouco Varela y por el Nuncio en España, monseñor Manuel Monteiro. Estuvieron también representantes de Órdenes y Congregaciones religiosas vinculadas a la figura y espiritualidad avilista, como el Superior General de los Hermanos de San Juan de Dios, el de los Misioneros Claretianos, el Consejero General y Asistente para Europa Meridional de la Compañía de Jesús, el Provincial de la Bética de la Orden de Predicadores, el de los Salesianos de Córdoba. También se recibieron diversas adhesiones de comunidades religiosas contemplativas y de vida activa
Los actos comenzaron la tarde del día 30 en la catedral de Córdoba, con una Vigilia de Oración presidida por el señor Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Monteiro, en la que participaron 12 obispos y 200 sacerdotes. La celebración giró en torno a diversos textos de san Juan de Ávila sobre la Encarnación, Eucaristía y el testimonio de los mártires. Con estos temas se situó la figura del Santo en el contexto jubilar que estamos viviendo toda la Iglesia universal. A continuación, tuvo lugar en el obispado de Córdoba una cena fraternal en la que participaron los obispos y sacerdotes asistentes a la celebración.

El Nuncio Apostólico en España, acompañado del arzobispo de Mérida-Badajoz, del arzobispo castrense y varios prelados, visitaron la casa del Maestro Ávila, donde residió los últimos 15 años de su vida, y desde donde escribió los Memoriales al Concilio de Trento, numerosas cartas a obispos, sacerdotes, personas consagradas y personajes de la época. Después de recorrer las diversas estancias, oraron unos minutos en aquella vivienda que había sido escuela de oración para muchos discípulos avilistas. El señor Nuncio firmó en el libro de visita, con estas palabras: Que san Juan de Ávila nos ayude a seguir con perfección las huellas que nos dejó, camino seguro de vida eterna a la Casa del Padre. También a lo largo de todo el día, numerosos sacerdotes se acercaron a visitar y a orar en la Casa del Santo, como se conoce en Montilla.

DOCTOR DE LA IGLESIA

El Encuentro-Homenaje se inició a las 11,30 en la parroquia de Santiago, donde el día anterior se había trasladado, desde la iglesia de los padres jesuítas, la urna con la reliquia de los restos mortales de san Juan de Ávila. En primer lugar, se rezó la Hora Intermedia, presidida por el obispo de la diócesis cordobesa, monseñor Javier Martínez, quien comenzó saludando a todos los que llenaban el templo a rebosar, diciendo: Bienvenidos seáis todos a vuestra casa, porque todos formamos parte de un mismo Cuerpo, que es la Iglesia de Cristo. Brevemente evocó la figura del Patrono del clero diocesano español, expresando que sería una gran alegría para todos que san Juan de Ávila fuese declarado Doctor de la Iglesia.

En conferencia magistral, el conocido profesor de Salamanca don José Ignacio Tellechea, disertó sobre Juan de Ávila, el Maestro. Destacó el momento histórico en que vive Ávila, recorriendo con detalles los hitos más importantes, y deteniéndose especialmente en estos tres aspectos teológicos de su pensamiento: el ministerio de la predicación, la paternidad espiritual y pastoral del sacerdote, y su concepto de la reforma de la Iglesia.

Después de un pequeño descanso, tuvo lugar la solemne Eucaristía presidida por el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Espicopal Española, y concelebrada por el Nuncio de Su Santidad, los arzobispos de Sevilla, Granada, Mérida-Badajoz, arzobispo castrense, obispo de Córdoba y demás obispos, Superiores Mayores y todos los sacerdotes desplazados a Montilla. Al inicio de la Misa, el Delegado del clero en Córdoba, Gaspar Bustos, expresó el homenaje de los sacerdotes españoles al Maestro Ávila.

RADICAL FIDELIDAD


El cardenal-arzobispo de Madrid pronunció una profunda homilía en la que, entre otras cosas, destacó: Hemos venido hoy a Montilla un millar de sacerdotes para dar gracias a Dios por san Juan de Ávila, maestro ejemplar por la santidad de vida y por su celo apostólico. Le pedimos lo esencial. Es preciso que los sacerdotes de hoy sigamos a Jesucristo con la radical fidelidad con que Juan de Ávila lo siguió.Después prosiguió hablando cómo ese estar colgados de Cristo lleva a los sacerdotes a la santidad de vida y a la caridad pastoral.

El señor Nuncio en España leyó el Mensaje enviado por el Papa. Finaliza implorando, por intercesión de san Juan de Ávila, que el Señor siga llamando a muchos hijos de esa noble tierra a proclamar el Evangelio, dentro y fuera de sus confines; les imparto, complacido, la Bendición Apostólica.

Terminados los actos, los sacerdotes se repartieron en tres restaurantes para compartir una comida fraternal. Entre los asistentes había un deseo común, y es que el acontecimiento sirva para aglutinar al clero español, y el Maestro Ávila sea una referencia constante en la espiritualidad del clero diocesano de nuestro país. Asimismo, era unánime la felicitación a la buena organización, tanto por parte de la Conferencia Espicopal, como de la anfitriona diócesis de Córdoba.

Por la noche, todo el pueblo de Montilla se echó a la calle para trasladar las reliquias del Santo a la Iglesia de la Encarnación, donde el obispo de la diócesis celebró la Eucaristía. Verdaderamente, en palabras del cardenal de Madrid, éste fue un día de fiesta y de gozoso compromiso sacerdotal.

Juan del Río Martín,
director de ODISUR