RetrocesoA&ONº 218/22-VI-2000SumarioCriteriosContinuar
Cristianismo inconsistente
El cristianismo sin Cristo ni Evangelio (esto es, sin la buena nueva), sin el único bien que merece ser anunciado —en particular, sin la real resurrección ni la plenitud de la vida eterna— no es, en definitiva, más que un vacío, exactamente como un agujero en la pared de una izba campesina.

Cuando uno se encuentra ante personas que piensan o afirman que Cristo ha sido superado, o bien que es un mito elaborado por el apóstol Pablo, pero al mismo tiempo continúan definiéndose, tenazmente, como auténticos cristianos y recubren con palabras evangélicas manipuladas ad hoc la predicación de su propio espacio vacío, no se puede mostrar indiferencia o sumisión: frente a la contaminación de la atmósfera moral por medio de una mentira sistemática la conciencia social tiene el deber de exigir en alta voz que el mal sea llamado por su verdadero nombre.

Sustituyendo en su doctrina al rabino de Galilea por el asceta de estirpe sakya, los falsos cristianos de los que estamos hablando no perderían absolutamente nada y ganarían algo que, al menos en mi opinión, es extremadamente importante: la posibilidad de ser, incluso en el error, de buena fe y relativamente coherentes. Pero no quieren ni oír hablar de ello...

La inconsistencia de la nueva religión y sus contradicciones lógicas son demasiado evidentes. ¡Si consiguiera abrir los ojos a alguien que esté en el otro lado de la cuestión y revelara a un alma engañada pero aún viva toda la falsedad moral de dicha doctrina complejamente mortífera...! Por otra parte, estoy firmemente convencido de que si una obra de enmascaramiento de la falsedd es realmente llevada hasta el final, aunque en un primer momento no ejerza el influjo positivo sobre ninguno, constituye, no obstante —más allá del cumplimiento subjetivo de un deber moral por parte de quien habla—, una especie de medida sanitaria que purifica el espíritu de toda la sociedad, tanto en el presente como en el futuro.

VladimirSoloviev
de Los tres diálogos y el retablo del Anticristo (ed. Scire)