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Jubileo de los científicos: habla el científico Peter T. Landsberg
Sólo la fe puede dar respuesta a los orígenes del cosmos
Del 23 al 25 de mayo, se celebró el Jubileo del Mundo de la Investigación y de la Ciencia. Un profesor emérito de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, Peter T. Landsberg, en un artículo publicado por Avvenire, afirma que la ciencia debe guardar silencio ante los orígenes más lejanos del cosmos. Sólo la fe puede servir de guía
El científico toma así una clara posición en la disputa en la que se han implicado los grandes nombres de la física contemporánea. La pregunta es si el universo ha sido creado, o se ha autocreado. Un grupo de científicos, liderado por Paul Davies, al que se une Stephen Hawking, afirman que el universo se podría haber formado espontáneamente. Contra esta tesis se han pronunciado otros científicos laicos, entre ellos Landsberg, el cual objeta que la física no puede dar una explicación completa del universo.

Landsberg se opone a la teoría de la autocreación que ha hecho historia. No puedo estar de acuerdo —explica— con Paul Davies cuando escribe: "No hay evidencia científica de un creador. Por el contrario, hay expectativas muy fundadas de que el nacimiento del universo se pueda explicar sólo con las leyes de la física y en modo muy satisfactorio". No estoy de acuerdo. La ciencia sabe descender de la causa al efecto y remontarse del efecto a la causa. Pero no sabe investigar la "causa primera". Ésta es una categoría del pensamiento, no existe en la ciencia. La cadena causa-efecto es larga y se va hacia atrás, en un cierto momento desaparece en una niebla de incertidumbre, en un crepúsculo de dudas.

Hay quien cree que la ciencia, después de tantos progresos, está en condiciones de darnos respuestas a los grandes interrogantes. En principio —responde Landsberg—, la ciencia no está en condiciones de responder a preguntas como ¿qué es la vida?; ¿qué es la materia?; ¿existe Dios? Los métodos científicos no se prestan para responder a estas preguntas. Las verdades finales no son para nosotros; sólo Dios las conoce.

Estamos en un momento en que los científicos hablan mucho de Dios. La palabra "Dios" se oye actualmente con una frecuencia creciente. La ciencia —indica Landsberg—, por sí sola, no puede ni demostrar la existencia de Dios, ni demostrar que Dios no existe. Pero tenemos necesidad de certezas más que nunca. Es una necesidad de nuestra misma vida personal. Hace falta partir de este contexto para comprender el impulso hacia la certeza, sentimiento clave en la ciencia.

Ahora bien, concluye: la ciencia no puede darnos certezas. La solución sólo puede venir de la fuerza que sostiene la fe de cada hombre.

Avvenire-Alfa y Omega