|
|
|
Relanzar con esperanza el diálogo con la ciencia, en una cultura dominada por los desafíos de la tecnología: así sintetizó el cardenal Paul Poupard, Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, el objetivo de la histórica celebración en el Vaticano del Jubileo del Mundo de la Investigación y de la Ciencia, precedido por un Congreso Internacional, con el título El hombre en busca de la verdad: Ciencia, Filosofía y Teología, del que Alfa y Omega ya ha informado.
En el centro de las preocupaciones del Congreso estuvo la persona humana. El diálogo entre ciencia y fe no puede limitarse a resolver las candentes cuestiones éticas que la ciencia plantea a la religión. Ni se trata tampoco sólo de invocar la ayuda de la religión para evitar el uso inhumano de la ciencia y la tecnología, que ha conducido en el siglo XX a Auschwitz, Hiroshima o Chernobyl. Se redujo al mínimo el número de intervenciones de los relatores, para poder dejar mayor espacio a la libre discusión, y comenzando cada sesión con una meditación preparada y guiada por uno de los participantes: Robert Sokolowski, especialista en el campo del diálogo ciencia-fe, de Georgetown University; Peter Hodgson, astrofísico retirado de la Universidad de Oxford; monseñor Elio Sgreccia, Vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida; la señora Hanna Suchocka, Ministra polaca de Justicia. El hecho de que las meditaciones fueran propuestas por laicos, proporcionó un ambiente diferente al encuentro, y contribuyó a subrayar de un modo natural el vínculo entre la reflexión intelectual y la persona de Jesucristo, que es el centro del Jubileo. |
| El profesor Nicola Cabibbo, Presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias que cuenta entre sus miembros con más de 40 premios Nobel, se dirigió al Papa en nombre de la comunidad científica, agradeciéndole su empeño en defender la autonomía y el valor de la investigación científica. El Papa dijo a los participantes en español: La fe no tiene miedo de la razón
Si en el pasado la separación entre fe y razón ha sido un drama para el hombre, que ha conocido el riesgo de perder su unidad interior bajo la amenaza de un saber cada vez más fragmentado, vuestra misión consiste hoy en proseguir la investigación, convencidos de que, para el hombre inteligente, todas las cosas se armonizan y concuerdan. Al final del encuentro, los participantes en el Jubileo regalaron al Papa un telescopio.
Melchor Sánchez de Toca |