RetrocesoA&ONº 218/22-VI-2000SumarioDesde la feContinuar
Cine infantil de verano
Pequeñas grandes ofertas
Con la llegada de las vacaciones, el cine de animación para niños alcanza su segundo momento álgido del año, después de Navidad. Este año, la oferta es muy variada y bastante aceptable. Desgranamos algunas de sus mejores muestras.

En primer lugar, se estrena el 30 de junio Historia de una Gaviota (y del gato que le enseñó a volar). Se trata de una película italiana del famoso animador Enzo d´Alò, dibujada sobre el texto homónimo del chileno Luis Sepúlveda. Ambientada en Hamburgo, cuenta los avatares de un gato, Zorbas, al que una moribunda gaviota le confía la custodia de su huevo y la cría del futuro pollito. Todos los gatos del barrio ayudarán a la improvisada mamá a llevar a buen término el delicado encargo, y para ello se enfrentarán a la terrible mafia de las ratas del puerto. Se trata de una hermosa historia de acogida muy pegada a los valores en alza del momento: la solidaridad, la aceptación del que es diferente, la autoestima, el amor a la naturaleza..., aunque se echan de menos otros (por ejemplo, la familia protagonista está formada sólo por un padre y su hija). Sin embargo, el resultado tiene un cierto valor educativo, aunque sea por su sensibilidad y positividad. Los dibujos huyen deliberadamente tanto del esquema Disney como del modelo japonés, y optan por una línea a la vez más europea y más infantil, pero con gran carga de ternura. Como ha declarado el autor de la novela: es una historia dirigida a pequeñas personas, no a pequeños cretinos. El guión flojea un poquito en su final, algo precipitado y poco contundente; sin embargo, también tiene una cierta atmósfera lírica, propiciada por las poesías de Bernardo Achiaga

Ese mismo día 30, la Disney hace su contraprogramación: La película de Tigger. Las nuevas aventuras de Winnie the Pooh y sus amigos. Los niños de hoy conocen a estos personajes a través de una serie televisiva de sobremesa, y los niños de los sesenta también disfrutamos de aquel osito entrañable y de su amiguito el burro que la Disney dibujó inspirándose en los libros de A.A. Milne (la primera historia se publicó en 1925). Ya hace 17 años Winnie hizo su primera aparición en la gran pantalla. La película actual vuelve al tema recurrente de cuál es la verdadera familia, como trató hace poco Toy Story 2. Tigger busca desesperadamente otros tigres en el bosque hasta que reconoce que sus amigos son en realidad su verdadera familia.

El día 14 de julio, nos llega otra adaptación literaria: Rebelión en la granja, basada en la famosa novela Animal Farm, de George Orwell. Aunque respeta bastante la novela de 1945, incluye un personaje nuevo y termina de una forma más esperanzada. En este caso no se trata de una película de dibujos animados, sino de animales reales junto a otros animados por ordenador. El film, rodado en granjas irlandesas, incorpora la última tecnología animatrónica. Su director, John Stephenson, fue el creador de Babe, el cerdito valiente, película muy hermosa e interesante. En esa misma fecha, se estrena la esperada Fantasía 2000, también de la factoría Disney. Cuando el famoso dibujante realizó Fantasía, a principios de los cincuenta, era su intención hacer una nueva versión cada año. Esa versión ha tardado medio siglo en llegar. Conserva como homenaje al primer film el fragmento de El aprendiz de brujo, protagonizado por el ratón Mickey. En esta nueva entrega —bastante discutida— se incluyen piezas como Rapsodia en blue, de Gershwin, la Quinta Sinfonía de Beethoven, la suite de El Pájaro de Fuego, de Stravinsky, El carnaval de los animales, de Saint-Saëns, y otras muchas piezas musicales. El resultado es irregular, pero sigue ofreciendo un gran espectáculo de buen gusto artístico y cultural.

Por último, el 4 de agosto, nos llega una producción de Mel Gibson que nos cuenta la vida de Jesucristo con marionetas y animación: El hombre que hacía milagros. Pero este importante film merece comentario aparte.

Juan Orellana