RetrocesoA&ONº 218/22-VI-2000SumarioMundoContinuar
Nabil Maarouf, Delegado General de Palestina en España:
"Sin paz, el pueblo se pondrá del lado de grupos como Hamas"
Este año se perfila como decisivo en el proceso de paz en Oriente Medio. El representante de la Autoridad Nacional Palestina en España, Nabil Maarouf, repasa las principales claves, para Alfa y Omega
Qué significado tiene, para usted, la reciente visita del Papa a Tierra Santa?

Es una ayuda inmensa al proceso de paz. Es una muestra de la reconciliación de las tres religiones en Palestina, y refleja también el reconocimiento del Vaticano del derecho de los palestinos a tener su propia tierra.

Fue una visita religiosa, y, sin embargo, se habla de importantes repercusiones políticas...

Es que en nuestra región es muy difícil separar lo político de lo religioso. Dada la difícil situación del pueblo palestino, la política, el proceso de paz, tiene repercusiones enormes en la vida cotidiana de los ciudadanos, y viceversa. Por eso, la religión, que está presente en la vida cotidiana, entra también en el terreno de la política. La visita del Papa no podemos decir que fuera una visita puramente religiosa. Cualquier acercamiento a la zona de Oriente Medio significa entrar ya en política.

¿Por qué cree que se identifica en el proceso de paz a los sectores laicos como pacifistas, y a los religiosos, judíos o musulmanes, como extremistas o enemigos de la paz?

Sí, existe a veces esa relación. Tenemos extremistas entre los árabes musulmanes y también los judíos tienen extremistas, incluso más extremistas que los musulmanes. Los palestinos sufrimos un problema principal: la ocupación. Y la religión te pide, te exige, que luches contra ella. Puede que luches por convicciones religiosas, o puedes luchar también por convencimientos sociales. Y también puedes luchar porque la ocupación te está asfixiando económicamente. La cuestión es que la ocupación ha hecho nacer un sentimiento de lucha en todas las facciones del pueblo, aunque cada uno lo haga por motivaciones diferentes.

En la actitud hacia Israel, ¿hay diferencia entre los palestinos musulmanes y cristianos?

No.

¿Cree que la fórmula que se plantea en las negociaciones es la correcta ?

Hay, quizá, confusión en los términos, en la presentación a la opinión pública. Se habla de paz por territorios, en el sentido de que los árabes dan a Israel la paz e Israel cede a cambio parte de sus territorios. Eso es un error. El único que puede dar territorios es el dueño de esos territorios. Cuando Israel se retira de alguna zona no está regalando nada. La está devolviendo a sus legítimos dueños. Y el débil no puede otorgar la paz. Eso corresponde a la parte militar fuerte —Israel—, que, si de verdad quiere la paz, tiene que dejar de agredir al débil.

Futuro democrático
y plural

¿Quién es el legítimo dueño de la tierra? ¿Qué momento de la Historia debemos tomar como punto de partida?

A lo largo de la Historia, los palestinos han sido siempre los habitantes de esta tierra. Somos los nietos de aquellos cananeos que estaban en Palestina 3.500 años antes de Cristo. Hace tres mil años no estaban ahí ellos. A lo largo de la Historia, hubo judíos en una mínima parte de Palestina. Sucedía como ahora: aunque ellos gobernaban, estaba también ahí el pueblo palestino. Ya en época reciente, la ocupación británica recibió el mandato, con una resolución de las Naciones Unidas, para preparar al pueblo palestino a gobernarse después de la segunda guerra mundial. La cuestión es: ¿quién agredió al pueblo palestino? Los judíos, cuando llegaron a Palestina, ¿encontraron una tierra vacía? Yo, que he nacido en Palestina, ¿qué culpa tengo? ¿Cómo puede venir uno desde Rusia a quitarme la tierra.

¿Cómo será el futuro Estado palestino?

Nosotros deseamos un Estado democrático y plural. Éste va a ser el futuro.

Hoy, sin embargo, son frecuentes las acusaciones de violación de los derechos humanos.

No podemos olvidar que somos tercer mundo y que estamos viviendo bajo una ocupación. Nuestra situación es difícil y dura. También hay que entender que tenemos extremistas musulmanes en la zona. En Europa dicen: ¿Por qué cogéis esta gente? ¿Qué podemos hacer entonces? Si actuamos, no debemos actuar. Si no actuamos, nos critican porque no actuamos. Pero, ante todo, estamos trabajando para construir un Estado democrático. Y eso requiere mucho esfuerzo para acabar con los problemas que nos están agobiando. Que no espere el mundo que hagamos una democracia como España en 24 horas.

¿Cómo verían los países del Golfo un Estado árabe democrático? Los precedentes, esto es, el Líbano, no son precisamente halagüeños.

Eso es verdad. Si hay un Estado democrático, y a los países de la zona, que no lo son, no les gusta, le van a hacer la vida imposible. Pero, desgraciadamente, la agresión contra las democracias en el mundo árabe viene precisamente de otros Estados democráticos. Esto fue lo que ocurrió en el Líbano: un país que era democrático y abierto, devastado por la guerra civil. Pero no fueron razones locales las que iniciaron la guerra. Quien programó todo fue Henri Kisinger (Secretario de Estado estadounidense).

¿Qué hacer con Hamás en época de paz?

Todo depende de la paz. Si hay paz, el pueblo estará con la paz. Si Israel no facilita el proceso de paz, todo el pueblo se pondrá del lado de grupos como Hamás contra Israel.

Por cierto, ¿quedamos en que son terroristas, como ha dicho Lionel Jospin, o no?

No, no son terroristas. Alguien te expulsa de tu propia casa y quiere abusar de tu familia; tú quieres defender a tu padre, a tu hermana… ¿Eso te convierte en terrorista?

¿Por qué dejó entonces la OLP las armas?

Porque estamos dialogando. No se lucha mientras se dialoga por la paz.

R. B.