RetrocesoA&ONº 218/22-VI-2000SumarioMundoContinuar
La satisfacción personal del Papa es aún mayor al ser Año Jubilar
Italia indulta a Alí Agca
El pasado 13 de junio, fecha de la segunda aparición de la Virgen en Fátima en 1917, el Presidente de la República italiana,Carlo Azeglio Ciampi, concedió el indulto a Alí Agca, condenado a cadena perpetua por haber atentado contra el Papa aquella trágica tarde del 13 de mayo de 1981. Juan Pablo II —que le perdonó públicamente ya desde su cama del Hospital y le visitó en la prisión en 1983— se ha mostrado desde hace tiempo favorable al indulto, y volvió a pedir clemencia recientemente a las autoridades italianas
No creo que la decisión de indultar a Alí Agca provoque discusión alguna. Se veía venir, y por parte de un Papa que está dedicando su largo pontificado al apostolado de la caridad y del perdón constituye, en un cierto sentido, una obligación, especialmente en el marco más idóneo que es el del Jubileo. Representa uno de los puntos más altos del Jubileo: Así ha escrito Indro Montanelli.

Alí Agca ya está en Turquía, donde todavía deberá pagar sus cuentas con la Justicia, con varios años de cárcel, por el presunto asesinato del director de un periódico. Ha prometido que en cuanto salga irá en peregrinación a Fátima.

Vittorio Messori ha escrito, bajo el título La coincidencia: Todos sabíamos que, en el espíritu del Jubileo, el Papa deseaba que a su personal perdón a quien quiso asesinarlo se añadiese también la clemencia de la justicia terrena. Justicia que es italiana, no vaticana. Agca fue condenado "en nombre del pueblo italiano". El indulto a Alí Agca ha ocurrido —¡qué coincidencia!— un 13 de junio, aniversario de la segunda aparición de la Virgen de Fátima. En el río de hipótesis e interpretaciones sobre el atentado al Papa, ha faltado la pista "religiosa" en la que nadie ha pensado jamás profundizar, y que, sin embargo, para mí tiene alguna posibilidad de ser la verdadera. Fátima tiene un sonido sagrado para todo musulmán, es el nombre de la hija predilecta de Mahoma. El Corán tiene para María expresiones de altísima alabanza y devoción. En suma, en Fátima se habría realizado una especie de conjunción entre las dos mujeres más veneradas en el mundo musulmán: la Madre de Jesús y la hija de Mahoma.

Alí Agca, nada más conocer su indulto, en la cárcel de Ancona, declaró: Es un sueño. No paso a creérmelo todavía. Doy las gracias al Papa y me siento ayudado con su perdón. ¿Lo de aquel día en San Pedro? Yo era un joven fanático e irresponsable. Han pasado diecinueve años y me he dado cuenta de haber cometido un error gravísimo: Disparar contra una persona excepcional, contra una figura que ha cambiado el mundo. Soy feliz de volver a mi país, sé que tendré que seguir en la cárcel ocho años, pero no me preocupa. Luego quedaré en libertad, y quiero desaparecer literalmente, esconderme donde nadie me pueda encontrar.

Mientras algunos magistrados aconsejan a las autoridades turcas que estén bien atentas porque alguien tendría mucho interés en asesinar a Alí Agca, la satisfacción en el Vaticano es grande. Hablan de una alegría añadida al Jubileo, y una coincidencia que ha hecho feliz al Santo Padre. El cardenal Silvestrini, que en mayo del 81 era, por decirlo así, el ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano, ha dicho al Corriere della Sera: Aquel atentado suscitó en mí una enorme incredulidad. No tengo elementos para modificar mi idea de entonces de que Agca no actuó solo, aunque nunca se ha acabado de esclarecer quién le ayudó ni por qué. Mi opinión es que el Papa se había convertido en un objetivo por lo que significaba, decía y hacía. El Papa era un obstáculo para los regímenes del ex bloque soviético.

¿Y el Islam?, le pregunta el periodista.

El Islam no tiene nada que ver.

¿Tiene esto algo que ver con el secreto de Fátima? Ya lo ha dicho el propio Santo Padre. Desde entonces estaba convencido de que la Virgen lo había protegido. El mismo Corriere della Sera, que publica estas declaraciones, publica también un artículo firmado por Bruno Bartoloni, bajo el título Y el cardenal Ratzinger está preparado para divulgar el texto del tercer secreto de Fátima. Coincidencia, misterio, voluntad divina, o como lo quiera interpretar cada uno, el hecho es que la historia de Alí Agca y del atentado al Papa se entrecruza en la historia del tercer secreto de Fátima. Entrevistado recientemente en el programa televisivo Porta a porta, que Bruno Vespa dirige en la RAI, Alí Agca afirmó el pasado 15 de mayo que sor Lucía, el Papa y yo mismo estamos en el centro de un misterioso designio de Dios. Y añadió: El Papa habría sobrevivido aunque mil personas hubieran disparado sobre él. Agca sabe más de lo que dice. Si hablara, podría reducírsele la condena.

Alfa y Omega